Morales rechaza un eventual pacto social

El Gobierno sólo dialogará con la oposición para lograr acuerdos sobre la implementación de la Carta Magna aprobada en referendo. El recuento extraoficial le da al "Sí" más del 60% de apoyo popular. Empieza la cuenta regresiva para los comicios de diciembre.

FESTEJO. Ciudadanos paceños y turistas, en su mayoría argentinos, celebraron el triunfo de Morales en la plaza Murillo, entre cantos y cerveza. REUTER
FESTEJO. Ciudadanos paceños y turistas, en su mayoría argentinos, celebraron el triunfo de Morales en la plaza Murillo, entre cantos y cerveza. REUTER
27 Enero 2009

LA PAZ.- El gobierno de Evo Morales anunció que no negociará el contenido de la Constitución, aprobada por mayoría de votantes en el referendo del domingo, aunque se mostró dispuesto a dialogar sobre su aplicación con los prefectos (gobernadores) opositores, en cuyos departamentos (provincias) se impuso el “No” a la nueva Carta Magna. “No se puede ir en contra de la voluntad de la población; se podrá dialogar acerca de la creación del Consejo Nacional Autonómico, pero no se puede alterar el texto constitucional”, dijo el ministro de Defensa Legal del Estado, Héctor Arce. Además, manifestó que el Gobierno está dispuesto generar mecanismos de diálogo para discutir las medidas que serán necesarias para implementar la Constitución, “siempre y cuando la oposición no recurra a la violencia, como ocurrió en setiembre de 2008”.

La próxima disputa
El propio Morales advirtió ayer a los opositores, en un acto en Cochabamba, que el único pacto social derivado del referendo es precisamente la nueva Constitución aprobada. El Congreso jugará un rol central en la implementación de la nueva Constitución que, no obstante, no será inmediata sino progresiva. Esto implica que la vieja y la nueva Carta Magna convivirán hasta que concluya la transición al emergente Estado, según constitucionalistas y legisladores del MAS y de la oposición citados por el diario “La Razón”. Este paso en el proceso preanuncia una nueva puja política, ya que el Senado está dominado por la oposición. El Congreso debe sancionar en un plazo de 60 días, a partir de la promulgación de la nueva Constitución, una ley electoral transitoria, que viabilizará las elecciones generales (legislativas y presidenciales) del 6 de diciembre, y la de abril de 2010 para elegir prefectos, alcaldes y legislativos departamentales.

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Recuento extraoficial
En el referendo del domingo participó un porcentaje inusualmente alto de los habilitados para votar, el 85%, en una jornada que transcurrió de manera pacífica y ordenada, salvo incidentes menores, con la participación de unos 350 observadores internacionales. Según fuentes oficiales, en los próximos días puede ampliarse el margen del triunfo del “Sí” a la nueva Constitución, que hasta ahora, según recuentos extraoficiales, llegó al 62% de respaldo. Todavía faltan contabilizar resultados de las votaciones en zonas rurales, que tradicionalmente demoran en llegar y que son afines al gobierno. Sin embargo, el senador del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) Antonio Peredo admitió que la votación de su partido bajó en los departamentos del oriente boliviano, donde se encuentran los bastiones opositores, pero aclaró que no se puede hablar de una derrota política. “Hay que reconocer que hubo un descenso, pero una derrota con un 60% (a favor de la nueva Constitución) no parece tal; derrota sería un 49,9%”, explicó. Morales obtuvo en el referendo revocatorio de agosto último un apoyo electoral del 67% de los votos.
Según el Gobierno, más de 100 de los 411 artículos de la nueva Carta serán aplicados de manera inmediata tras su promulgación, pero el resto necesita de leyes, reglamentaciones y de otra normas para su ejecución, algunas por parte del actual Congreso y otras por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que se constituirá en 2010. (Télam)

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