La vuelta a los simples valores

Análisis. Por Laszlo Trankovits - columnista de la agencia DPA.

21 Enero 2009
WASHINGTON.- Barack Obama superó su primer desafío como presidente estadounidense. Ante millones de personas entusiasmadas, el primer presidente negro de Estados Unidos reclamó en la escalinata del Capitolio la audaz visión de un nuevo país: ser fuerte y optimista para conducir el mundo, mantener los ideales de la libertad en alto, garantizar los derechos humanos. Al mismo tiempo, su discurso de asunción fue un recordatorio para sus compatriotas del acto de fortaleza necesario en tiempos difíciles, que estarán presentes por un largo tiempo.
Claramente tenía la voluntad de que su mensaje siguiera la tradición de Abraham Lincoln y de John F. Kennedy. Por eso reavivó "los ideales de los padres fundacionales" y cuestionó "la falsa elección entre seguridad e ideales", en clara alusión a la violación de los derechos humanos en nombre de Estados Unidos bajo el gobierno de su antecesor, George W. Bush.
Obama instó a volver a los antiguos y simples valores de "trabajo duro y honestidad, coraje y juego limpio, tolerancia, lealtad y patriotismo". Estados Unidos deberá arremangarse, indicó. La naturalidad con la abordó sobre todo los grandes temas políticos, y no los problemas raciales, muestra que Estados Unidos dio ayer un gran paso para cumplir el sueño de Martin Luther King de la igualdad de las razas. No dio el discurso de "sangre, sudor y lágrimas" que esperaban algunos, pero demandó un fuerte aliento y valor a sus compatriotas.

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