El aislamiento y la agresividad son indicios de que un hijo se droga

Si los padres logran reconocer a tiempo los síntomas del adicto esto ayuda a que sea tratado rápidamente y a que la enfermedad no avance.

18 Enero 2009
"Mi hijo se drogaba desde los 12 años. Demoré un año en darme cuenta. Fue la noche en que una ambulancia lo trajo inconsciente hasta mi casa. Había consumido tanto que casi se muere de una sobredosis", recuerda, aún con angustia, Asunción.
Como ella, muchas madres no logran detectar el momento en que sus hijos han comenzado a transitar por el camino de la droga. Ese desconocimiento les imposibilita asistir a sus hijos, rescatarlos de la adicción y acompañarlos en el proceso de rehabilitación a tiempo.
Reaccionar ante los primeros síntomas es clave para revertir la situación, aseveran los especialistas en adicciones. Consideran que los adolescentes que se drogan emiten innumerables síntomas que pueden y deben ser tenidos en cuenta por la familia para que sean tratados rápidamente y para que la enfermedad no avance.
"La mayoría de los chicos deja de comunicarse con su familia, baja el rendimiento en el colegio, y muchos se vuelven agresivos. Hay síntomas físicos también: pérdida de peso y enrojecimiento de los ojos o pupilas dilatadas. Son indicios que los padres a veces detectan, pero no lo relacionan con la droga y, por ende, no les dan el tratamiento adecuado", explica el psiquiatra Luis Carbonetti, jefe del servicio de Prevención y Asistencia a las Adicciones del hospital Avellaneda.
Otras señales son: cambio de hábitos para comer y dormir, pérdida del trabajo o deserción escolar, desaparición de ropa, dinero o elementos de la casa, aspecto personal desaliñado, falta de interés por los deportes, aislamiento y aparición de objetos vinculados a las drogas, como por ejemplo papeles para armar cigarrillos, biromes sin tanque, jeringas o tubos que puedan servir de inhalador.
Carbonetti considera que el problema central es que muchos padres evitan dialogar con sus hijos sobre el flagelo de la droga. Según el profesional, la manera más efectiva de prevenir que un hijo se drogue es que los progenitores generen un diálogo sincero acerca de la droga y sus consecuencias. "En la familia existe una gran incomunicación.Muchos padres le tienen miedo al tema y no lo hablan con sus hijos. La adolescencia es una etapa conflictiva, de grandes cambios para el chico. Si el padre advierte síntomas de consumo debe hablarlo y fijarse por qué su hijo eligió la droga ".
Asunción, que tiene a su hijo internado desde el 19 de marzo en el centro de asistencia Monte Grande, en Buenos Aires, dio más indicios para descubrir cuándo alguien se droga. "Lo notaba extraño. Estaba más agresivo, me pedía dinero pero no sabía explicarme en qué lo gastaba. Estaba todo el tiempo fuera de casa. Tardé en darme cuenta. Cuando lo hice ya estaba destruido por las drogas", reconoce.
Carbonetti recomendó a los padres que recurran a los centros asistenciales más cercanos para iniciar el tratamiento a tiempo. "Los CAPS y los hospitales son los lugares indicados. Se brinda asistencia médica a los que consumen droga. Es primordial que sean tratados a tiempo para evitar que el consumo avance", finalizó.
Los profesionales aconsejan a los padres no perder tiempo con remordimientos y buscar ayuda. También recomiendan hablar con el adicto cuando esté sobrio y no culparlo por su problema, sino convencerlo para que se trate.

Comentarios