17 Enero 2009 Seguir en 
GAZA. Israel bombardeaba de nuevo el sábado la franja de Gaza, horas antes de que el gabinete de seguridad del primer ministro Ehud Olmert vote sobre un alto el fuego unilateral para cesar su guerra contra Hamas que mató a casi 1.200 palestinos y dejó el territorio prácticamente en ruinas.
El movimiento islamista advirtió no obstante que los enfrentamientos proseguirán aunque Israel cese unilateralmente las hostilidades.
Una mujer y su hijo fallecieron en un ataque israelí contra una escuela gestionada por la ONU en la localidad norteña de Beit Lahiya, donde los civiles se habían refugiado de los combates entre tropas israelíes y combatientes palestinos, según fuentes médicas.
"Esto demuestra una vez más que no hay ningún lugar seguro en Gaza, ni siquiera una instalación de la ONU; es una tragedia", afirmó Christopher Gunness, portavoz de la Agencia de la ONU de Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA).
Un bebé de dos años y tres personas murieron durante una nueva serie de bombardeos israelíes contra túneles, instalaciones para el lanzamiento de cohetes y depósitos de armas, incluidas dos mezquitas, según el ejército y fuentes hospitalarias.
Los ataques se produjeron antes de que el gabinete de seguridad israelí "vote previsiblemente a favor" del fin de la guerra, después de que el Estado hebreo se asegurara el apoyo de Washington y El Cairo para impedir el ingreso de armas en la franja de Gaza, controlada por Hamas.
Según los términos de la propuesta sometida a votación, Israel cesará su ofensiva incluso sin el acuerdo recíproco de Hamas, pero las tropas israelíes permanecerán en la franja de Gaza por un periodo indeterminado, informó un responsable gubernamental.
Aunque Israel confía en que Hamas detendrá igualmente sus ataques, un dirigente del movimiento, Osama Abu Hamdan, declaró el sábado que los enfrentamientos seguirán.
La iniciativa israelí sobre la mesa "no prevé una retirada" del ejército. "Mientras permanezca en Gaza, seguirán la resistencia y la confrontación", afirmó Hamdan, un representante de Hamas en Beirut. (AFP-NA)
El movimiento islamista advirtió no obstante que los enfrentamientos proseguirán aunque Israel cese unilateralmente las hostilidades.
Una mujer y su hijo fallecieron en un ataque israelí contra una escuela gestionada por la ONU en la localidad norteña de Beit Lahiya, donde los civiles se habían refugiado de los combates entre tropas israelíes y combatientes palestinos, según fuentes médicas.
"Esto demuestra una vez más que no hay ningún lugar seguro en Gaza, ni siquiera una instalación de la ONU; es una tragedia", afirmó Christopher Gunness, portavoz de la Agencia de la ONU de Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA).
Un bebé de dos años y tres personas murieron durante una nueva serie de bombardeos israelíes contra túneles, instalaciones para el lanzamiento de cohetes y depósitos de armas, incluidas dos mezquitas, según el ejército y fuentes hospitalarias.
Los ataques se produjeron antes de que el gabinete de seguridad israelí "vote previsiblemente a favor" del fin de la guerra, después de que el Estado hebreo se asegurara el apoyo de Washington y El Cairo para impedir el ingreso de armas en la franja de Gaza, controlada por Hamas.
Según los términos de la propuesta sometida a votación, Israel cesará su ofensiva incluso sin el acuerdo recíproco de Hamas, pero las tropas israelíes permanecerán en la franja de Gaza por un periodo indeterminado, informó un responsable gubernamental.
Aunque Israel confía en que Hamas detendrá igualmente sus ataques, un dirigente del movimiento, Osama Abu Hamdan, declaró el sábado que los enfrentamientos seguirán.
La iniciativa israelí sobre la mesa "no prevé una retirada" del ejército. "Mientras permanezca en Gaza, seguirán la resistencia y la confrontación", afirmó Hamdan, un representante de Hamas en Beirut. (AFP-NA)
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