17 Enero 2009 Seguir en 
NUEVA YORK.- Las aves han representado una amenaza desde el momento en que el hombre comenzó a volar. El primer registro de choque contra un pájaro es de Oliver Wright, que en setiembre de 1905 escribió en su diario que había golpeado a un ave, probablemente un mirlo de alas rojas, cuando volaba sobre Ohio.
Si bien los pájaros representan el 97% de los accidentes de aviones con animales, no son el único problema entre la vida salvaje para la aviación. Otras especies que han chocado contra aviones durante el despegue o aterrizaje incluyen ciervos, coyotes, murciélagos y hasta cocodrilos. En Estados Unidos se reportaron más de 760 colisiones de aviones civiles contra ciervos y 250 colisiones contra coyotes entre los años 1990-2007. Asimismo, patos (31%), gaviotas (26%) y aves rapaces (18%) representan tres cuartos del total de choques con aves que se registraron como causa de daños hacia la aviación civil estadounidense entre los años 1990-2007.
Las aves son una amenaza particularmente seria para los aeropuertos que están cerca del agua. El aeropuerto La Guardia ha tratado diversos métodos a lo largo de los años para dispersar a los pájaros que rodean la zona cercana. Lo más común es usar ruidos de cañones, pero se cree que las aves se han vuelto resistentes o que incluso se excitan con el ruido tras el paso del tiempo. Otra posibilidad es criar halcones para que los cacen o ahuyenten. (Reuter)
Si bien los pájaros representan el 97% de los accidentes de aviones con animales, no son el único problema entre la vida salvaje para la aviación. Otras especies que han chocado contra aviones durante el despegue o aterrizaje incluyen ciervos, coyotes, murciélagos y hasta cocodrilos. En Estados Unidos se reportaron más de 760 colisiones de aviones civiles contra ciervos y 250 colisiones contra coyotes entre los años 1990-2007. Asimismo, patos (31%), gaviotas (26%) y aves rapaces (18%) representan tres cuartos del total de choques con aves que se registraron como causa de daños hacia la aviación civil estadounidense entre los años 1990-2007.
Las aves son una amenaza particularmente seria para los aeropuertos que están cerca del agua. El aeropuerto La Guardia ha tratado diversos métodos a lo largo de los años para dispersar a los pájaros que rodean la zona cercana. Lo más común es usar ruidos de cañones, pero se cree que las aves se han vuelto resistentes o que incluso se excitan con el ruido tras el paso del tiempo. Otra posibilidad es criar halcones para que los cacen o ahuyenten. (Reuter)







