13 Enero 2009 Seguir en 
Gaza.- La organización islamista palestina acusa las primeras grietas internas. Ya no habla con una única voz. La central en Damasco quiere que sus hombres en Gaza sigan combatiendo, pero los jefes del grupo en la propia franja y la mayoría de la población civil ven con buenos ojos la posibilidad de una tregua. Ni siquiera la mitad de los 1,5 millón de palestinos que habitan la franja son miembros o simpatizantes de Hamas. La gran mayoría está reaccionando cada vez más contra el endurecimiento del discurso desde Damasco.
Los servicios secretos hebreos creen que Hamas sufrió golpes de peso, pero que aún no está dispuesta a arrojar la toalla. Los milicianos están lanzando menos cohetes de lo esperado. Muchos de ellos murieron o resultaron heridos, y afectó la destrucción de los túneles utilizados para el contrabando de armas desde Egipto a Gaza. No obstante, Hamas tiene aún suficiente capacidad como para producir daños a Israel. El Ejército aún no entró en los campamentos donde se hacina una sobrepoblación de refugiados. Ni siquiera los enemigos de Hamas creen posible acabar con la organización, que pertenece al movimiento de los hermanos musulmanes en todo el mundo.
Los servicios secretos hebreos creen que Hamas sufrió golpes de peso, pero que aún no está dispuesta a arrojar la toalla. Los milicianos están lanzando menos cohetes de lo esperado. Muchos de ellos murieron o resultaron heridos, y afectó la destrucción de los túneles utilizados para el contrabando de armas desde Egipto a Gaza. No obstante, Hamas tiene aún suficiente capacidad como para producir daños a Israel. El Ejército aún no entró en los campamentos donde se hacina una sobrepoblación de refugiados. Ni siquiera los enemigos de Hamas creen posible acabar con la organización, que pertenece al movimiento de los hermanos musulmanes en todo el mundo.








