"Es hora de sacarnos la careta", dice un juez

Dos magistrados aseguran que todos los menores que llegan a Tribunales son adictos y que se debe actuar seriamente para afrontar el problema. No tienen lugares adonde derivar a los adolescentes que requieren internación. Dicen que se debe trabajar como con la desnutrición.

POSITIVA. Wexler cree que es posible superar el flagelo.LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
POSITIVA. Wexler cree que es posible superar el flagelo.LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
11 Enero 2009

Los vio tirados en el piso, enloquecidos y debilitados totalmente. "El ?paco? los pone como locos. Tenemos casos de criaturas de 10 o 12 años que lo consumen y no sabemos qué hacer", describió la jueza de Menores, Nora Wexler. La magistrada y su par, el juez Raúl Ruiz, son testigos desde hace varios meses de los estragos que la droga está provocando en chicos y adolescentes. Y aunque advirtieron en varias oportunidades que es necesario revertir la problemática, no obtuvieron respuestas.
Los jueces informaron que en setiembre se reunieron con las autoridades del Ministerio de Salud y que en esa oportunidad remarcaron que había que tomar medidas conjuntas para afrontar el drama de la droga, que aparece en casi la totalidad de los casos de violencia que llegan a Tribunales.
"En mi Juzgado, el 99,9% de los casos que recibo está relacionado con droga. De esa cifra, la mitad de los chicos consume ?paco?. En mi oficina los menores hasta me enseñan cómo se fuma esta sustancia", explicó Ruiz.

Dudas técnicas
"Tenemos varios casos muy problemáticos y no hay dónde alojarlos. A través del Siprosa, estamos buscando lugares fuera de Tucumán, porque acá no contamos con un centro de internación. Es una lucha diaria. Tampoco sabemos si es bueno sacar a los chicos de la provincia", recalcó Wexler, quien también admitió que casi todos los menores que arriban a su juzgado son adictos o consumen sustancias prohibidas.
Según detalló, los menores usan todo tipo de drogas, no sólo "paco": pastillas, marihuana y cocaína, entre otras. No obstante, la jueza sostiene que no se puede culpar de todo a la droga. "La mayoría de los chicos que llega con problemas de adicción proviene de familias destruidas; la exclusión social es tremenda", reconoció.
Wexler y Ruiz fueron también los primeros en conocer lo que estaba ocurriendo en la Costanera. Las madres de los adolescentes de esa zona golpearon la puerta de los Juzgados en busca de ayuda para tratar a sus hijos adictos a varias sustancias, pero especialmente al "paco", que está causando graves daños físicos entre los jóvenes.
Con la ayuda de la experta en adicciones María Eugenia Almaraz, los magistrados lograron contener a las mujeres que pidieron ayuda. Wexler sostuvo que fue muy positivo el trabajo que se realizó con ellas y adelantó que cuando termine la feria judicial pedirán ante la Corte Suprema de Justicia que se abra un espacio para reunir a las madres con sus hijos adictos.
Los jueces advirtieron que es necesario afrontar el problema de la droga en conjunto. "Mi propuesta es que se conforme un consejo multidisciplinario, integrado por funcionarios de los tres poderes, para tratar seriamente el tema de las adicciones", apostó el juez.
En opinión de Wexler, es imprescindible reunir todos los expertos que haya en la provincia y debatir sobre la problemática. "Se podría crear una red y dar una solución a las madres que deambulan de un Juzgado a otro. El sufrimiento de estas mujeres es impresionante", confesó.
Ruiz fue más duro: "es hora de que dejemos de mentirnos y de sacarnos la careta. En Tucumán, en materia de drogadicción jamás se hizo nada. Hay que dejar de hablar, de echarnos la culpa entre todos, y de empezar a actuar". "Siento mucha angustia, porque desde hace mucho tiempo denuncio que los menores se drogan con ?paco?. Pedí una audiencia con funcionarios del Siprosa y de la Secretaría de Prevención de las Adicciones, pero no tuve respuestas. Me prometieron una audiencia con el gobernador (José Alperovich), pero nunca cumplieron", añadió.

Rehabilitación
Un problema que urge resolver, para los magistrados, es crear un lugar que atienda a fondo la problemática para internar a aquellos adictos que se encuentren en una situación muy vulnerable, cuyos entornos son dramáticos y sus familias no los pueden contener y mucho menos apoyar un tratamiento prolongado.
En ese sentido, la apertura del centro de internación "Las Moritas", que se concretaría en febrero, no solucionaría el problema que tienen los jueces, ya que este nuevo espacio no recibirá pacientes con causas penales. "Si no se hace un trabajo serio, si no se crean granjas para internar a los adolescentes y si los funcionarios no recorren todos los barrios, la situación nunca va a cambiar", especificó el juez Ruiz.
Wexler profundizó aún más: "siento que sí podemos superar esto. Es necesario unirse. Hay muchas personas trabajando, pero cada uno lo hace en su mundo. Los jueces de menores no podemos solos. Se debería hacer un esfuerzo tan grande como el que se hizo para enfrentar la problemática de la desnutrición. El mismo trabajo se debería aplicar con las adicciones a las drogas, porque en la provincia este drama está adquiriendo las características de una verdadera epidemia social".

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