Mientras un grupo de policías concretaba los procedimientos en el barrio Antena, de Alderetes, otros agentes de civil recorrían la Costanera buscando más información para pedir nuevos allanamientos.
En junio del año pasado, vecinos de Banda del Río Salí hicieron un seguimiento de los “transas” (vendedores de droga) y le pasaron al jefe de la Unidad Regional Este, comisario general Abel Soria, toda la información que habían obtenido. Soria, a su vez, derivó el informe a los policías de la Dirección de Drogas Peligrosas. Según fuentes de la fuerza, esa carpeta con datos le fue entregada el juez federal Daniel Bejas, junto con pedido de órdenes de allanamiento. Según el magistrado, las pruebas no eran suficientes, y por eso los operativos no se concretaron.
Durante meses, una comisión integrada por los oficiales Jorge Nacusse, Federico Toledo, Oscar Juárez, Miguel Juárez, Raúl Guaimás, Pedro Barros, Ruth Córdoba y Guido Romano se ocupó de seguir a las dos mujeres que ayer finalmente fueron detenidas. Desde las viviendas de ambas vieron salir gran cantidad de adolescentes que habían comprado droga. Los policías, incluso, tendrían identificados a los hombres que les entregan la droga a las vendedoras. Al respecto, no se descarta que los distribuidores sean familiares directos.
Ayer, las denuncias contra ellas recrudecieron. Cuando los policías llegaron a la zona se escuchó a un hombre que gritaba: “por fin, che, era hora que hicieran algo”.
11 Enero 2009 Seguir en 
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