Un veterano oficial israelí, ya retirado, dijo recientemente que el ejército puede vencer a Hamas, incluso si se hace necesario ocupar la Franja e ir casa por casa en busca de los túneles por donde ingresan armas para las milicias. Pero Yossi Kuperwasser -de él se trata- advirtió que si entran en la región deberán quedarse por largo tiempo, que habrá muchos muertos y gran cantidad de bajas militares. Tal como se presenta el panorama, el ejército no tiene todavía intención de ocupar la franja entera, lo que equivaldrá a la guerra total.
Esta opción ha comenzado a ser debatida en medios del gobierno de Tel Aviv, aunque en voz baja, y en las calles ya se ven manifestaciones en favor del alto al fuego. A nivel de gobierno vale la declaración del ministro de Defensa, Ehud Barak: "el objetivo fundamental de la operación es cambiar la situación de la seguridad en el sur". Se trata de un objetivo limitado, que sin embargo ha causado hasta, aún sin haber sido alcanzado, más de 800 muertos en el campo palestino. La canciller Tzipi Livni apuesta a derrocar a Hamas, de paso, con esto se anota un punto decisivo en las próximas elecciones. Y el saliente premier, Ehud Olmert, no está ni con uno ni con otro. En el fondo, no hay acuerdo sobre cómo terminar esta operación militar; ni siquiera sobre qué camino tomar para darle fin a la operación "Plomo fundido". Y si, finalmente, se produce la ocupación militar y el derrocamiento de Hamas, se creará un vacío de poder que, según algunos militares, podrá quedar ocupado por Al Qaeda.
11 Enero 2009 Seguir en 









