Por el daño irreversible que genera en el tejido nervioso, el "paco" puede producir la muerte cerebral a los seis meses. Así de peligroso es el desecho de la cocaína, cuyo consumo crece en forma alarmante entre los jóvenes de poblaciones vulnerables, según destaca el toxicólogo Alfredo Córdoba, jefe del Departamento Toxicológico de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
Según los expertos, es la peor de las sustancias: el "paco" lacera el organismo y genera consecuencias irreversibles. El alto consumo, entre 50 y 100 dosis diarias, provoca un serio deterioro de las neuronas y provoca adelgazamiento acelerado. En menos de 90 días, se puede perder entre 15 o 20 kilos. Además, según los casos, su consumo puede traer aparejados suicidios, violencia y robos.
De acuerdo a un estudio difundido el año pasado por el Observatorio Argentino de Drogas, dependiente de la Secretaría para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) en todo el país hay cerca de 18.000 jóvenes que se encuentran en tratamiento para dejar el "paco". En promedio, unos 1.500 adictos buscan ayuda por mes para rehabilitarse de esta sustancia, el desecho que se obtiene en el proceso del refinamiento para transformar la pasta base en clorhidrato de cocaína.
La investigación reveló, además, que hay alrededor de 85.000 consumidores de "paco" y que en los últimos años el abuso de esta sustancia creció un 200 %.
El titular de la Sedronar, José Ramón Granero, expresó en diferentes medios nacionales que "el ?paco? es una droga de moda porque viene acompañada del marketing de la muerte, pero es la séptima en el escalafón de consumo en la Argentina".
Según el funcionario, la sustancia se encuentra en los lugares donde aparecen cocinas de cocaína. "La estrategia de los narcos es terminar de procesar la pasta base en las cocinas clandestinas y exportar el 80% o el 90 % de esa droga de máxima pureza a países de mayor poder adquisitivo, donde se vende mejor este tipo de drogas como puede ser Europa y Estados Unidos".
En el país queda el rezago y la parte más dañina del proceso. Según Granero, la basura que se obtiene en los laboratorios clandestinos "lo que menos tiene es droga". "Tiene un mínimo de pasta base y encontramos -en los análisis toxicológicos- tolueno, benceno, plaguicida, querosén y restos de todos los elementos que se utilizan en la transformación de la pasta base en clorhidrato de cocaína. Eso lo juntan y lo venden. En algunos países se llama ?basuco?, que significa la basura de cocaína", comentó el titular de la Sedronar a medios nacionales.
Destructivas
Esas sustancias que aparecen en el "paco" son altamente destructivas. El toxicólogo Córdoba detalló, por ejemplo, que el querosene disuelve el recubrimiento mielínico de los axones, impidiendo la transmisión de los impulsos eléctricos en las neuronas. "Los consumidores muestran un marcado deterioro de las funciones cerebrales", remarca. Otro punto importante que señala Córdoba es que, aunque todavía no se habla mucho del tema, el consumo del "paco" durante el embarazo puede afectar severamente al feto.

La sustancia
El "paco" es una droga callejera de bajo costo elaborada a partir de los residuos de la cocaína, procesada con querosene y ácido sulfúrico.
Debido a su composición química, es altamente tóxica y adictiva.
Se consume por vía respiratoria en pipas generalmente caseras.
El efecto
Euforia: disminución de las inhibiciones y sensación de placer.
Disforia: comienzo de sentimiento de angustia, depresión e inseguridad.
Adicción: consumo sin interrupciones.
Psicosis y alucinaciones: pérdida de contacto con la realidad, agitación y paranoia.
Los daños
Cerebro: confusión, convulsiones y hasta derrame cerebral.
Vías respiratorias: lesiones en boca y garganta. En los pulmones causa infecciones y neumonías.
Corazón: hipertensión, arritmia e infarto.
Vómitos, diarrea y pérdida de peso.










