Una charla a fondo sobre la verdad de los Reyes Magos

Una charla a fondo sobre la verdad de los Reyes Magos

Miles de chicos esperarán esta noche la llegada de Gaspar, Melchor y Baltazar. LA GACETA consultó a un grupo de niños sobre la celebración.

TODOS LOS JUEGOS, TODOS. En una juguetería del centro, Maxi, Luciana y Javier ya disfrutan a cuenta. LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO TODOS LOS JUEGOS, TODOS. En una juguetería del centro, Maxi, Luciana y Javier ya disfrutan a cuenta. LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO
05 Enero 2009
¿De dónde vienen los Reyes Magos? ¿Se los puede ver? ¿Cómo saben qué regalos tienen que dejar? Estos interrogantes, que para los adultos pueden resultar banales y hasta imposibles de responder, entre los niños abren una puerta hacia la fantasía, la cual se manifiesta con desopilantes razonamientos.

En la tradición cristiana, la fiesta de Reyes se celebra la madrugada del 6 de enero, 12 días después de Navidad. En el Nuevo Testamento se relata cuando tres magos de Oriente arribaron a Jerusalén a rendirle homenaje a Jesús guiados por una estrella. Para saber qué es lo que piensan, LA GACETA consultó a un grupo de niños acerca de esta celebración.

"Yo los vi en el cielo, creo que iban con Papá Noel y tenían un globo gigante lleno de regalos˝, dijo sin titubear Maximiliano Olveira Pasteris (5). "Yo les llevé mi carta en bicicleta y los vi˝, retrucó Javier Soria (6). A Maxi este hecho no le sorprendió para nada, ya que creyó sin dudar que Javier había ido hasta el lugar donde viven los Reyes Magos para dejarles el petitorio de obsequios. La duda fue otra:

"¿Te fuiste solo, sin tu mamá?˝, le preguntó. "Sí", respondió. ¿Qué es lo que hay que hacer para que vengan? A coro la respuesta fue: "poner los zapatos˝. Pero ojo -advirtió Maxi- los zapatos no pueden estar en cualquier estado. "No tienen que ser apestosos porque sino los Reyes nos dejan caca y carbón˝, explicó. "Yo siempre le pongo zapatos limpios˝, agregó Luciana Ceridono (5).

Mientras debatían acerca de los zapatos, uno de ellos se acordó de que, además, tenían que preparar la comida para los camellos. "Yo creo que voy a ir a cosechar pasto en el parque Avellaneda, ahí hay mucho˝, aclaró Maxi. "Yo siempre les pongo para que se alimenten, porque vienen del Este˝, dijo Javier. "Agua también hay que dejarles, pero no mucha, porque pueden hacerse la pis", comentaron.

Consejos
Luciana explicó que para que no se confundan de regalos, los Reyes primero miran los cuartos de los chicos y así se dan cuenta si allí duermen varones o mujeres. "A veces entran por la ventana o sino por el balcón", agregó.

Según los niños, la ubicación de los zapatos debe ser precisa: debajo del árbol. "Si no los encuentran no te dejan regalos˝, coincidieron. ¿Y qué es lo que pidieron? Con los ojos iluminados, comenzaron a detallar cada uno de los obsequios que esperaban recibir. Entre las preferencias de los chicos había bicicletas, camiones, regalos sorpresa y hasta un cargador de pilas especial, para las no "sulfateadas"(sic).

Todo esto -explicaron- lo escriben en cartas que las llevan ellos mismos o sus papás. Un dato importante que aportaron fue que los niños deben estar dormidos si quieren que los Reyes aparezcan. "Ellos no dejan que los veas", dijeron. Tampoco vienen de día porque andan por otros países.

En su imaginario de niños, los Reyes Magos son una realidad que los mayores casi no pueden comprender: viven, comen y se cansan de recorrer tantas casas dejando regalos. Mientras hablan se emocionan, saltan y piden deseos al cielo. Seguramente, los Reyes los están escuchando. LA GACETA ©

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