En la Justicia sabían que tarde o temprano podía volver a ocurrir. Que a partir de los informes que habían recibido no podían quedarse tranquilos. Que el hombre al que buscan con desesperación desde marzo volvería a atacar. Sus miedos se materializaron el viernes a la mañana, cuando se enteraron de lo que había sucedido en Lastenia.
La fiscala Adriana Giannoni encabeza la búsqueda del violador serial ya que tiene a cargo cinco expedientes. Los fiscales Alejandro Noguera y Carlos Albaca tienen uno cada uno.
Hasta el momento el radio de acción del depravado se extendía por los barrios del sur de la capital. Pero, según los analistas, al saber que era muy buscado esa zona, decidió ampliarlo, y por eso pasó hacia Lastenia. Al igual que en los casos anteriores, el delincuente se movilizaba en una bicicleta negra y le ofreció juguetes a la víctima para seducirla.
Explosión de violencia
Los investigadores hicieron confeccionar un perfil psicológico del agresor, basándose en la declaración de las víctimas. El trabajo fue realizado por especialistas de la Policía de Córdoba. las nenas dijeron que el delincuente las había tratado bien hasta el momento de la violación. En esas circunstancias la violencia del hombre explotaba. A una de las últimas víctimas, incluso, casi la mató asfixiándola con las manos. Pero luego, siempre las llevó hasta inmediaciones de sus casas, para que pudieran regresar con sus familias. El rango de edades iba de entre los siete a los 11 años.
El último ataque fue perpetrado a fines de mayo. Los especialistas señalan que en ese momento se abrió lo que se llama un período "ventana" durante el cual el delincuente desaparece.
Personal de la Policía Científica resguarda muestras de semen y de cabellos para hacer comparaciones en caso de que se logre detener a un acusado.









