El violador quiso que alguien socorriera a la nena
Luego del ataque, dejó a la víctima cerca de casas y de un sendero que es permanentemente transitado, pero nadie advirtió su presencia. Luego de ser raptada en Lastenia, la criatura pasó nueve horas maniatada hasta que la vio un hombre. Los peritos confeccionan un identikit. La niña continúa en el hospital.
Nueve horas a la intemperie, en una zona inhóspita. Herida y ultrajada. Aterrorizada. Los médicos que atienden a B., la nena de siete años que fue atacada el jueves a la noche tienen esperanzas de que se recuperará totalmente de las lesiones físicas, pero saben que el trauma psicológico causado será muy difícil de sobrellevar.
La pesadilla de la pequeña comenzó el jueves, cuando caminaba con su hermana de 11 años por Lastenia, a pocas cuadras de su casa. Un hombre que circulaba en bicicleta se les aceró y las saludó. "Hola, yo soy Daniel. Soy amigo de su papá. Tengo juguetes para que le regalés a tu hermana cuando haga su comunión, pero necesito que vengás conmigo", le dijo a la menor de las nenas. Después la cargó en la bicicleta y se la llevó.
B. tiene otros cuatro hermanos y estaba por terminar de cursar el 2o grado. Sus padres son de condición humilde y justamente estaban preparando para el 8 de diciembre la comunión de una de las hermanas de la pequeña.
Ayer a la mañana, el fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, junto con personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, al mando de los comisarios Hugo Cabezas y Miguel Gómez, y de la Brigada Este, al mando de los comisarios Sergio Nieto, Mario Francisco Ponce Madrid y Abel Soria, reconstruyeron el recorrido que hizo el depravado. Desde Lastenia, el delincuente cruzó la ruta 9 y tomó lo que se conoce como "El camino del Carmen", una calle que desemboca en el río Salí. En todo momento él caminó al lado de la bicicleta, llevando a la nena en el rodado. Luego cruzó el río. Los investigadores descubrieron pequeños islotes de arena por donde el violador transitó y que cuando tuvo que caminar por el agua, ésta sólo le llegaba a los tobillos. Así pasó del otro lado. Fueron unos tres kilómetros de travesía.
En posición fetal
La nena ayer pudo aportar algunos datos más. El ataque duró aproximadamente una hora. Los investigadores sostienen que él mantuvo a la nena cautiva desde las 20 hasta las 21. Luego de abusar de ella, el hombre se quitó las trenzas de las zapatillas y con ellas ató a la menor de pies y de manos. "como a un animal", según describieron los policías. La criatura, en posición fetal, casi no podía moverse. Pero a los analistas no les pasó por alto un punto importante: el hombre se preocupó por dejarla en un lugar en el que pudiera ser vista. No estaba lejos de un barrio y a pocos metros de allí hay una picada frecuentemente utilizada por quienes trabajan en la zona. Pero desafortunadamente, a pesar de los gritos y del llanto de la pequeña, nadie reparó en ella. Pasó toda la noche sola, hasta que el viernes a las 6.45 la vio un joven que caminaba por allí.
La niña estaba muy lesionada. Personal de la seccional 11a la trasladó hasta el hospital de Niños, donde los médicos debieron operarla. Cuando sus padres pudieron verla, no paraba de llorar. "Me hizo cosas feas", les dijo. La criatura deberá pasar varios días en el hospital. Su estado hasta anoche seguía siendo delicado.
En el lugar en el que se concretó el ataque, personal de la Policía Científica secuestró la ropa de la menor, y levantó manchas de semen, que fueron resguardadas para poder concretar pericias genéticas. Además se incautaron de las trenzas con que había sido maniatada la menor, y de cabellos que estaban sobre la vestimenta.
Los testigos y la víctima dijeron que se trataba de un hombre joven, que vestía jean, zapatillas y remera, y que conducía una bicicleta negra tipo todo-terreno.
Desde la noche del jueves, los vecinos de la zona colaboran en la búsqueda y, tras enterarse de lo que había sucedido, redoblaron sus esfuerzos. "No puede ser que pase esto. Nosotros vamos a buscar a este tipo hasta que lo encontremos y después se lo vamos a entregar a la Policía, pero más vale que la Justicia no lo suelte, porque ahí sí que no sé cómo podemos reaccionar", alertó Pedro Gómez, un amigo de la familia de la víctima.
Los investigadores están trabajando sin descanso en la zona. Tras haber establecido el horario llegaron a la conclusión de que cuando se concretó el secuestro todavía no había oscurecido, por lo cual varias personas pueden haber visto al delincuente. Como la nena no lloró ni se resistió, ya que creyó que la llevaban para entregarle juguetes, muchos pueden haber creído que se trataba de un padre con su hija, y no haberle dado importancia. También se indaga a quienes trabajan con áridos en la zona del río Salí, para saber si alguien se fijó en él. Pero hasta anoche no había pistas firmes como para identificar al depravado. Sobre la base de dichos de testigos, peritos de la Policía confeccionaban anoche un retrato hablado.
"Estos casos no son fáciles, pero estamos trabajando todos juntos, en coordinación, y con la colaboración de otros fiscales para atrapar a este delincuente", dijo ayer el fiscal Herrera. "Son delitos muy sensibles y tenemos que dedicarles todo el esfuerzo posible. Esperamos poder resolver pronto el caso, y que la víctima se recupere lo antes posible", afirmó.








