La víctima fue recordada con una misa

28 Noviembre 2008

El miércoles a la noche, los familiares del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz hicieron oficiar una misa en Yerba Buena, al conmemorarse los cuatro años del crimen.
El abogado Benjamín Frías Alurralde, quien junto con los letrados María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez representan a la familia del juez, afirmó que ellos no se oponían a la liberación de los imputados, teniendo en cuenta que habían pasado cuatro años privados de la libertad sin haber sido juzgados. “La ley es clara en los plazos procesales al indicar que, salvo en casos excepcionales, no pueden superar los dos años bajo el régimen de prisión preventiva”, indicó.
Agustín Aráoz, el mayor de los nueve hijos del juez, asegura, al igual que su madre Lucrecia Terán, que su padre fue asesinado por una mafia policial. “El era un hombre honesto, que peleaba contra la corrupción. Lo estaban siguiendo. Aquí no hubo ningún crimen pasional, como supone el señor fiscal”, dijo el joven. Tanto los familiares como sus abogados pretenden que el juicio oral se concrete lo antes posible. “Todos queremos que se sepa la verdad. Desde el primer momento colaboramos con la Justicia”, aseveró Agustín Aráoz.
El año pasado, en una carta enviada a LA GACETA, Lucrecia Aráoz había afirmado: “el daño moral, psíquico y espiritual que nos causó este horrendo crimen es irreparable para nuestra familia”. “Una vez sentenciados los imputados nos sentiremos más reconfortados. Nadie les devolverá a mis hijos un padre que aún tenía mucho para brindarles”, había dicho en aquel momento la mujer.

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