“Eran muy jóvenes, de hecho, casi niños”

Los huéspedes que lograr escapar contaron la amarga experiencia.

SILENCIOSO. Un terrorista se dirige al objetivo elegido. REUTERS
SILENCIOSO. Un terrorista se dirige al objetivo elegido. REUTERS
28 Noviembre 2008

BOMBAY.- Los jóvenes que irrumpieron armados en los hoteles Oberoi y Taj Mahal, este último uno de los más prestigiosos del mundo, disparaban como locos pero sabían muy bien lo que buscaban: estadounidenses y británicos.
“Nos dijeron a todos que nos paráramos y levantáramos las manos, y preguntaron si había británicos o estadounidenses”, contó el británico Alex Chamberlain, que se hospedaba en el Oberoi y que logró escapar por una salida de incendios. Ayer por la mañana había unas 200 personas retenidas en el establecimiento.
Rakesh Patel, un británico alojado en el Taj Mahal, contó por su parte su amarga experiencia. “Vinieron del restaurante y nos hicieron subir las escaleras. Eran muy jóvenes, de hecho, casi niños; vestían vaqueros y camisetas. Dijeron que buscaban a todos los que tuvieran pasaportes británicos y estadounidenses”, añadió este testigo que también logró escaparse junto con otro rehén. A su vez, una mujer también alojada en el Taj dijo que permaneció tumbada en el suelo de una habitación del hotel, junto con otros 25 clientes aterrorizados cuando se produjo un enfrentamiento a tiros y disparos de granadas entre los asaltantes y los comandos que habían acudido a rescatarlos.

Pisando sangre
La actriz de televisión australiana Brooke Satchwell se escondió en un pequeño armario en el hotel Taj. “Fue terrible. Había gente que estaba recibiendo disparos en el pasillo”, añadió. La presidenta de la región de Madrid, Esperanza Aguirre, se hallaba en el Oberoi junto con una delegación de empresarios cuando los terroristas irrumpieron disparando a mansalva. “De pronto me vi corriendo descalza hacia afuera, pisando sangre por todas partes”, declaró. (DPA)

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