NUEVA DELHI.- Las fuerzas de seguridad liberaron prácticamente uno de los dos hoteles que los islamistas mantenían ocupados en Mumbai, tras la oleada de ataques de la víspera en distintos sitios de la capital económica de India que causaron al menos 125 muertos y cientos de heridos. Policía y comandos del Ejército estaban anoche a punto de terminar su operación contra los islamistas atrincherados en el hotel Taj Mahal, donde sólo quedaba un hombre armado herido.
Una decena de extranjeros figuran entre los muertos, entre ellos un japonés, un australiano, un británico, un italiano y un alemán. Según una agencia india, en la operación en Taj fueron arrestados tres extremistas, uno de ellos pakistaní e identificado como Ajmal Amir Kamal. Los arrestados son militantes de Lashkar e Taiba, un grupo que demanda la independencia de Cachemira, región que se disputan India y Pakistán en un conflicto que lleva años y que ha causado centenares de víctimas. Sin embargo, los atentados fueron reivindicados por un grupo desconocido autodenominado “Muyaidines del Decán”, por el nombre de la meseta que cubre gran parte del centro y sur de India.
Entre tanto, los comandos militares mantenían ayer rodeado el hotel Oberoi/Trident, en cuyo interior aún permanecen huéspedes, algunos escondidos en sus habitaciones y otros mantenidos como rehenes por los asaltantes islamistas. La policía había logrado sacar a 40 de las alrededor de 200 personas retenidas en el Oberoi, entre ellas 15 miembros de tripulación de Air France y otros extranjeros.
El rabino Holtzverg
Por otra parte, siete de los retenidos por islamistas en un complejo residencial de Bombay, en el que se encuentra un centro judío, fueron liberados ayer a última hora. Las fuerzas de seguridad proseguían con sus operaciones en esa zona. Se desconoce por ahora si entre los liberados se encuentra un rabino que tiene estrechos vínculos con Argentina. Se trata de Gabriel Holtzverg, que estudió en Buenos Aires hace 15 años y que junto con su esposa se hallaba bajo cautiverio en Casa Jabad Lubavitch, de Bombay.
Estos hechos se produjeron al día siguiente de una oleada de ataques perpetrados en Bombay por hombres armados con fusiles de asalto y granadas contra los dos hoteles y otros ocho lugares, entre ellos la estación ferroviaria central y un hospital.

Conflictiva vecindad
En referencia a los autores de los atentados en Bombay, el primer ministro indio, Manmohan Singh, declaró que habían llegado de fuera del país. Una fuente militar india agregó que probablemente procedían de Pakistán, el país vecino y eterno rival al que Nueva Delhi acusa a menudo de apoyar a los islamistas que atentan en suelo indio. Inmediatamente, un vocero del gobierno de Islamabad negó toda implicación en los sucesos. Las autoridades indias también acusan a Bangladesh, otro país musulmán vecino.
Operativo en el mar
En paralelo con las operaciones en la ciudad, dos barcos mercantes pakistaníes fueron detenidos ayer frente a las costas del Estado de Gujarat, al norte de Bombay. La Marina india sigue una pista según la cual los hombres armados que atacaron en Bombay llegaron a la ciudad en botes rápidos, tras desembarcar en altamar de un barco más grande. India sufre desde hace tres años cerca de un atentado por trimestre, si bien este ritmo se aceleró desde noviembre de 2007. Los atentados en Bombay han sido el tercer ataque reivindicado por islamistas desde setiembre. India y Pakistán, que son dos potencias nucleares y rivales desde su fundación, en 1947, iniciaron en 2004 un difícil proceso de paz. (Télam-AFP-NA-DPA)









