Demoras en las obras de la ruta nacional 38

26 Noviembre 2008

Se ganó hace ya tiempo y con razón el triste mote de "Ruta de la muerte". La gran cantidad de accidentes -muchos de ellos, mortales- fueron incrementándose en los últimos años, por varias razones: la imprudencia, la estrechez de la carretera, el considerable aumento del parque automotor y las transgresiones.
Alrededor de 7.000 vehículos transitan a diario por la autovía, y a estos se suman durante la época de zafra los transportes cañeros: rastras tiradas por camiones, por tractores y por caballos. El tránsito se vuelve lento a causa de la estrechez de la calzada y se forman filas interminables de rodados. Esta situación induce a menudo a los automovilistas a perder la paciencia y, en el afán de pasar a otros vehículos pueden accidentarse si no impera la prudencia.
Durante lustros se soñó en el sur de la provincia con la posibilidad de que la ruta se convirtiera en una autopista y, tras varias promesas de diferentes gobiernos, en 2004 comenzó a construirse la nueva traza. El 15 de octubre de ese año se iniciaron los trabajos del primer puente, sobre el río Balderrama. El 7 de agosto de 2007, el entonces presidente Néstor Kirchner inauguró el tramo Famaillá-Monteros y se comprometió a completar la obra hasta Alberdi. Desde abril de 2007 está en construcción la ampliación de la autopista de acceso a la capital, entre García Fernández y Famaillá. La ejecución del tramo que va de Monteros hasta Concepción se inició el 14 de enero de este año. Este trayecto es de 23,7 kilómetros.
El 29 de noviembre de 2007, la cuarta postergación del acto de licitación de los trabajos para la construcción del tramo Concepción-Aguilares de la nueva ruta 38 suscitó preocupación entre los habitantes del sur provincial. En esa oportunidad, el administrador local de la Dirección Nacional de Vialidad dijo que la licitación se realizaría luego del receso de verano, entre febrero y marzo de 2008, y se argumentaron razones presupuestarias. Mientras el titular de las Fuerzas Vivas señalaba la necesidad de contar lo más pronto posible con una carretera alternativa, segura y que redujera la cantidad de accidentes de tránsito que se producen en la actual traza, construida hace más de 50 años, el funcionario de Vialidad anunciaba que en 2008 estarían en ejecución al menos tres sectores: San Miguel de Tucumán-Famaillá, Monteros-Concepción y Aguilares-Alberdi.
A un año de esa instancia, la desazón volvió a invadir a los dirigentes de Concepción, pese a que el secretario de Obras Públicas de la Nación dijo que la nueva traza de la ruta 38 podría estar concluida en 2010. Algunos de ellos sostienen que, considerando los retrasos significativos, la carretera estaría concluida en 2014. El administrador de Vialidad anunció en esta oportunidad que para fin de año -es decir dentro de unos 30 días- el tramo Concepción-Aguilares (7,5 kilómetros) estaría licitado y posiblemente adjudicado. La obra se encararía con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y adelantó que permanecen en consultoría los proyectos ejecutivos de la segunda calzada o trocha de la ruta 38, la que se prevé transformar en autopista.
Cuando las promesas se prolongan demasiado en el tiempo, van perdiendo credibilidad, y la ansiedad y el escepticismo de quienes esperan se hacen lógicamente cada vez mayores. Si se concretara antes de que concluya 2008 la licitación del tramo Concepción Aguilares, se revertiría seguramente esta sensación de desesperanza de los tucumanos del sur.
La concreción de la nueva traza de la ruta nacional 38 contribuirá a evitar que decenas de tucumanos pierdan la vida anualmente en accidentes automovilísticos.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios