Boca causó revuelo en el Hospital de Niños

Gracián, Calvo, Noir, Mouche y algunos directivos visitaron a los chicos que se encuentran internados.

INDICACIONES. Sólos los jugadores y directivos accedieron a las salas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
INDICACIONES. Sólos los jugadores y directivos accedieron a las salas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
Por Redacción Deportes 24 Noviembre 2008

No fueron los jugadores más representativos del plantel, pero eso poco les importó a quienes esperaron varias horas para ver a sus ídolos. La visita estaba prevista para las 10.30, pero José María Calvo, Leandro Gracián, Pablo Mouche y Ricardo Noir recién aparecieron a los 11.52 en el Hospital del Niño Jesús. En un principio se anunció que Hugo Ibarra, Javier García, Sebastián Battaglia y Carlos Ischia iban a concurrir al nosocomio, pero a las 11.25 Rómulo Zemborain, presidente de fútbol amateur de Boca, le anunció a Miguel Abbondándolo, organizador de la visita, que los futbolistas cambiaban.
Acompañados por Jorge Amor Ameal, actual presidente de Boca, y José Beraldi, vicepresidente del club de La Ribera, los jugadores permanecieron durante 35 minutos en el hospital y visitaron algunas salas. “La prensa no puede pasar; esto es solamente para los chicos”, anunció Mario Torres, jefe de seguridad de los auriazules, mientras enfermeras, médicos, parientes de los internados y curiosos se encontraban dentro del hospital y trataban de acercarse para conseguir un autógrafo o sacarse una foto. El anuncio de Torres se cumplió al pie de la letra y nadie pudo ingresar a las salas, donde Calvo, Noir, Gracián y Mouche entregaron obsequios y les dieron palabras de aliento a los familiares de los enfermos. “Tenía muchas ganas de que me firmen la camiseta, pero no se pudo dar. Lo más importante es que los chicos que están enfermos pudieron saludar a los jugadores. Para ellos fue una alegría y un gran incentivo para continuar adelante”, expresó Jorge Catán, tío de uno de los niños internados.
“Soy fanática de Boca y es la primera vez que tengo la oportunidad de ver a los jugadores. Me hubiera gustado sacarme una foto, pero lamentablemente no nos lo permitieron”, dijo Adela Lazarte, que trabaja en esterilización del hospital. Para evitar contactos con los hinchas, los jugadores de Boca cambiaron de plan a la salida. Fueron hasta el subsuelo, desde donde partieron raudamente en tres camionetas hacia el hotel. Es cierto que cientos de simpatizantes se quedaron con las ganas de llevarse un recuerdo, pero lo más importante es que muchos de los niños que se encuentran internados pudieron sonreír gracias a la presencia de los futbolistas.

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