- Una ayudita. Desde que comenzó el encuentro de la Reserva los simpatizantes pedían a gritos que los bomberos les arrojaran agua. Los servidores públicos les hicieron caso recién después de las 18. Utilizaron dos mangueras y, una de ellas, tenía un pinchazo tan grande que tuvo que dejar de ser utilizada.
- Insultos. Al culminar el encuentro varias decenas de fanáticos se instalaron en las inmediaciones de la zona del vestuario del árbitro Carlos Maglio para insultarlo por su mala actuación. Las cosas no pasaron a mayores porque los responsables del operativo de seguridad decidieron reforzar la zona.

- Espectáculo. La hinchada de San Martín preparó un gran recibimiento a su equipo. Además de arrojar los tradicionales papelitos, los simpatizantes hicieron detonar bombas de humo blanco y rojo en distintos sectores del campo de juego.
- Especialista. Con el que le atajó ayer a Juan Román Riquelme, el arquero Marcos Gutiérrez demostró ser un especialista en contener penales. Ante Banfield, detuvo el remate de Cristian Luchetti pero dio rebote y el "Laucha" convirtió el tanto que le dio la victoria a su equipo.

- Preparativos. A pesar de la derrota que sufrió el "santo", la hinchada ya está preparando el viaje a Jujuy para alentar al club de sus amores cuando enfrente a Gimnasia y Esgrima. Durante la semana, según comentaron varias fuentes, se confirmará cuantas entradas les cederá el "lobo" a los tucumanos.







