INSEGURIDAD (I)
Una nueva víctima se sumó a la ya larga lista de quienes fueron asaltados y muertos por arrebatadores en nuestra ciudad. Vale la pena dar su nombre: Leonor Graciela Gramajo de Torres, viuda del profesor Miguel Angel Torres, ex ministro de Gobierno y destacado docente, quien fue asaltada en momentos en que guardaba su automóvil en su domicilio, a pocas cuadras de la plaza Independencia. Nunca se pudo recuperar de los golpes recibidos. La víctima había trabajado intensamente en asociaciones de bien público y en la comunidad de Tafí del Valle. Se dice que la Patrulla Urbana tiene como misión combatir la delincuencia. Pero en los hechos se evidencia el magro resultado, en especial cuando se trata de arrebatadores que en bicicletas o en motos atacan a mujeres. Cuando al agente de la zona se le reclama su intervención por el uso de las veredas, en la mayoría de los casos para fines delictuales, la respuesta es que en esos casos deben actuar los agentes municipales. ¿Tendremos que asumir cada uno nuestra propia defensa ante el fracaso de las políticas de seguridad?
Domingo Padilla
dompadilla@hotmail.com
INSEGURIDAD (II)
Luego de haber leído el editorial respecto de la inseguridad, quisiera relatarles el problema que vivió mi hijo, víctima de un asalto en la puerta misma de mi casa. Como recomienda el manual que constantemente el jefe de Policía predica para enfrentar esta situación, llamé en forma inmediata a la Patrulla Urbana, donde me contestó una computadora: “este número de teléfono está apagado, intente con el número de la Policía 101”. Llamé, pero no atendió nadie; llamé entonces a Defensa Civil y una señorita muy gentilmente me conectó en forma inmediata con la Policía. Conclusión, todo lo que recomienda el Gobierno en materia de seguridad es una mentira y los ciudadanos estamos a merced de la delincuencia. ¿Habrá llegado la hora de hacer Justicia por mano propia?

Pedro Medina
Pje Sáenz Peña 3.593
S. M. de Tucumán
AHORROS PREVISIONALES
Luego de la descarada expoliación de la que hemos sido objeto aquellos que teníamos depositados nuestros ahorros jubilatorios en las AFJP, y vista la amplia mayoría obtenida por el oficialismo en el Congreso, que me hace dudar seriamente sobre la posibilidad de algún cambio en la forma de pensar de nuestra dirigencia, quisiera por su intermedio obtener el CBU y CUIT de la Anses, de la CGT y, si fuera posible, del Ministerio de Planificación. Lo solicitado busca facilitar la transferencia desde mi laptop de todos mis ahorros a esos organismos durante las vacaciones de verano que ya se aproximan; no me gustaría tener que suspender mi descanso para realizar este trámite en forma personal desde la sucursal en la que opero y, no tenga ninguna duda, es muy probable que esa medida sea ordenada próximamente.

Guillermo Dotto
recipients@fibertel.com.ar
Capital Federal
CASCO
Una mirada diferente para el uso del casco. ¿Qué pasaría si el uso del casco no fuera obligatorio, y en lugar de ello se hiciera firmar, al momento de otorgar la licencia de conductor, que quien no lo use no tendrá derecho a reclamo alguno, si al momento de producirse un accidente, no lo lleva puesto?. Con esta medida cada uno sabría a qué se atiene, porque me parece cómoda la postura del Estado que gasta nuestros recursos, financiando la irresponsabilidad de muchos. No creo que si se aplicara esta medida solucionaríamos tamaño problema a corto plazo, pero sí estoy convencido de que si seguimos jugando a ser niños, un futuro no muy agradable nos espera.
Néstor Juárez
nestor.juarez94@gmail.com
VICTOR MASSUH
Hace unos 15 años -en ocasión de una entrevista a Víctor Massuh para un programa de política internacional de Radio Universidad y luego de una conferencia que había dado en esta, su tierra- sugerí que había un “producto no tradicional exportable” en Argentina. En medio de uno de los tantos momentos críticos de la relación entre árabes y judíos en el Medio Oriente aparecían como una buena señal de convivencia activa (calle Maipú, si queremos precisiones tucumanas) las continuadas y cordiales relaciones entre los aquí radicados, inmigrantes o sus descendientes. El entusiasmo de Massuh por esa visión de una realidad que nos tocaba de cerca le hizo adherir inmediatamente a mi sugerencia. No había que importar el conflicto de allende los mares y sí procurar exportar esta experiencia vital como contribución a la paz. Tanto relaté este hecho que con el tiempo alguien me lo refirió como una propuesta original de Massuh. En cierto modo lo era, en tanto aceptó la idea en el reportaje y la hizo suya, entusiastamente, con ese modo vital que tenía de abordar los temas filosóficos y de la realidad de su tiempo. Me quedó su voz, a través de un contestador telefónico, invitándome a dejar un mensaje para luego contactarme, cuando hace apenas unos días llamé a su casa, sabiéndolo enfermo. Me identifiqué y dije sólo esto para el contestador: “Víctor, todo irá bien”.
Carlos Duguech
carlosduguech@yahoo.com.ar
PROFANACION
Santo Tomás define la ley como la ordenación de la razón para el bien común, promulgada por quien tiene a su cuidado la cosa pública. Si la definición de Santo Tomás sigue vigente ¿cómo podremos adjudicar a la razón el hecho de que nuestra Legislatura haya aprobado una ley que permitirá al gobernador seleccionar a dedo los jueces después de que la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional la conformación del Consejo de la Magistratura que le autorizaría hacerlo? ¿Será una ilusión creer que estos representantes del pueblo utilizan la razón para el bien común? “El problema consiste en que profanamos la Constitución”, conforme lo expresa el rabino Bergman e informa LA GACETA el 18/11. En una república que se precie de tal, quien viola la Constitución es acusado como un vulgar delincuente. ¿Sirven los desvelos de Montesquieu, de Madison, de Alberdi y de quienes legaron la separación de poderes y que el Parlamento era el remedio para un mal gobierno, cuando nuestros representantes profanan la Constitución y las leyes ya no tienen como objeto el bien común?n
Roberto Walter Sehringer
rws27c@gmail.com
SERVICIO DE OMNIBUS
Por el mal servicio de la línea 102 elevé, el 3/6, el 3/9 y el 3/10, notas de reclamo a la Dirección de Transporte, a las que se les dio su correspondiente número de trámite, pero el servicio no mejoró. Me dirijí entonces a la Dirección de Comercio, donde me informaron que no me podían tomar el reclamo. Presenté queja en la Defensoría del Pueblo el 6/10, adjuntando copias de las presentadas en Transporte sin que hasta la fecha haya recibido respuesta. Cabe preguntarse entonces si las estructuras administrativas de supervisión y defensa son tan sólo un biombo para ocultar la impunidad con la que actúan los servicios públicos.n
Carlos Antonio Caram
San Martín 852
Yerba Buena-Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.







