H ace pocos días, la ministra provincial de Educación dio a conocer los primeros resultados de las pruebas provinciales en Lengua y Matemáticas que se efectuaron en julio pasado en todos los establecimientos de los ciclos primario y secundario, y que incluyeron las escuelas técnicas y los establecimientos del sector privado. Se supo que poco más del 50 % de los alumnos de la secundaria fueron desaprobados. La funcionaria atribuyó el magro desempeño a que las pruebas no fueron vinculantes, lo cual habría influido también en el ausentismo.
Los exámenes mostraron que los alumnos de 2º grado de la primaria tuvieron mayores dificultades en Lengua que en Matemáticas, mientras que en el secundario ocurrió a la inversa. La funcionaria señaló que en las pruebas, que fueron tomadas por los docentes de cada materia, a los equipos evaluadores les llamó la atención que en varios casos las respuestas de los alumnos eran todas iguales, lo cual les hizo suponer que el docente les dictó la respuesta para que aprobaran o bien que hubo copia masiva. Se preguntaron por qué el docente que no había advertido esta situación. También se registró una gran cantidad de hojas en blanco porque los estudiantes no respondieron ninguna pregunta. "En algunas zonas geográficas de la provincia, los desaprobados no superan el 30 %, mientras que en otras son más del 50 %", dijo la ministra, y agregó que Tucumán no está lejos de la media nacional.
Sobre la experiencia, la secretaria de Gestión Educativa dijo que el objetivo de estas evaluaciones no es realizar un ranking de escuelas, ni que el docente piense que su puesto de trabajo puede peligrar, según los resultados que hayan obtenido sus alumnos. El objetivo es que el educador pueda profundizar su relación con los alumnos y con la escuela donde trabaja, y mejorar sus prácticas pedagógicas. Finalmente, la ministra manifestó que en unas 1.000 secciones en toda la provincia, se volverán a tomar las pruebas y hasta fin de este mes los alumnos tendrán la posibilidad de recuperar. Hizo hincapié en que cada docente debe responsabilizarse por sus alumnos. "Las escuelas deben hacerse cargo ahora de aplicar las estrategias más convenientes para revertir estos resultados. El docente no estará solo; equipos del Ministerio van a apoyar a estos establecimientos para que mejoren la práctica", aseguró.
Nos parece muy preocupante si fuese verdadero que los docentes les dictaron las respuestas a sus alumnos porque ello implicaría una total falta de responsabilidad educativa, reprochable desde todo punto de vista. El flojo desempeño de un gran porcentaje de los estudiantes se repite desde hace varios años y pone de relieve no sólo la ausencia, en una buena parte de ellos, del esfuerzo por aprender y superarse permanentemente, sino que ellos son también la consecuencia de la enseñanza que reciben de sus docentes.
¿Cómo puede un chico interesarse por el estudio, si el educador no le crea interés en la materia y lo estimula a ser curioso, a indagar, a no quedarse solamente con lo que dice el apunte o la guía? El docente, por cierto, forma parte de esta crisis. Los alumnos suelen ser un reflejo de los maestros o profesores. Si estos aman verdaderamente lo que hacen podrán transmitir esa pasión a sus discípulos. Esta actitud, relacionada, por cierto, con la vocación, va más allá de los salarios poco dignos que perciben los docentes y que también influyen en este bajo rendimiento.
Si no hay un sinceramiento, una autocrítica verdadera, y seguimos adjudicando este fracaso educativo a la juventud descarriada, estaremos lejos de revertir este proceso.







