En Villa Luján los agentes son “de la familia”

En algunos lugares, las relaciones son casi de afecto, porque los agentes llevan mucho tiempo recorriendo las calles.

VINCULOS. Los lazos casi familiares con los agentes se ven en Villa Luján. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL VINCULOS. Los lazos casi familiares con los agentes se ven en Villa Luján. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
16 Noviembre 2008

“Julio y José siempre vienen a conversar por aquí. Nosotros les contamos si apareció algún extraño o cualquier novedad de la placita o de doña Anselma. Ella vive sola y es enferma”, cuenta Viviana,  de 26 años, que atiende un local que es quiosco y mercería de Villa Luján. “Desde que los policías de la Patrulla Urbana están en el barrio, nos sentimos más seguros. Es que ellos ya son como de la familia”, comentó.

Los dos policías recorren el vecindario (unas 14 cuadras) desde hace mucho tiempo. Uno desde 2005 (discontinuo) y otro desde 2006. “Hace poco uno de los policías fue distinguido por el vecindario, porque ayudó a un señor que sufrió un pico de presión en una carnicería de la zona”, agregó Claudio, que suele acercarse a conversar con frecuencia con los uniformados. “Y sí, nosotros nos sentimos como en casa con los vecinos”, dijo Julio. El y su compañero recorren el barrio por la tarde. Otros dos agentes lo hacen por la mañana.

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Por las calles Don Bosco, Santiago y Corrientes parece reinar la tranquilidad, pero no todos están absolutamente conformes. “Acá todo es más calmo durante el día, y aunque en las noches de vez en cuando pasan los de las motos, llamar al celular de la Patrulla a veces es una odisea”, protestó Ernesto, un vecino septuagenario.

No obstante, en este barrio, así como en el Piedrabuena, en el Juan B. Terán y en el Sutiaga, la relación entre vecinos y agentes  es más estrecha y hasta afectuosa. A los policías se los conoce por sus nombres de pila.

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“La labor del policía en de la PUP es integrarse a la comunidad que patrulla, porque así involucarará al vecino. El que vive allí sabe todos los movimientos, quiénes viven o cómo viven. Aunque muchos no entienden que cuando el policía conversa con el vecino está trabajando”, dijo a LA GACETA el ministro Mario López Herrera.

En el barrio Piedrabuena afirman que influyó mucho la decisión vecinal de exigir preencia policial. En el local de la Unión Vecinal funciona la base norte de la Patrulla Urbana. Ovidio Guntern, el referente barrial, trata como a amigos a los dos efectivos. “Yo no soy informante ni nada por el estilo. Sólo les pedí a ellos cuando se implementó el sistema, que evitaran que la zona se convirtiera en tierra de nadie, como pasa en ciertos barrios de Buenos Aires. El trabajo es mucho y la colaboración es mutua”, remarcó. “Acá el trato es cotidiano y el diálogo con los policías de la Patrulla también. Nosotros sabemos cómo fuciona este sistema. Porque acá trabajó el actual Jefe de Policía. Siempre se da una vuelta e incluso hasta participa de las reuniones vecinales y sociales”, describió Guntern. El barrio es recorrido por oficiales en cuatro bicicletas donadas por los vecinos. Usan este vehículo porue en la zona los arrebatos son muy frecuentes, comentó un oficial.

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