Las amplias y preocupantes aristas que tiene el problema de la droga, y las dificultades para abordarlo, fueron tratadas en el Primer Congreso Universitario sobre Adicciones que se llevó a cabo en nuestra ciudad. En el encuentro se expusieron trabajos y estadísticas y se debatió en mesas panel, y como conclusión se redactó un documento de 14 puntos en el que lo central fue el reclamo de que esta problemática fuera incluida dentro de políticas públicas que abarquen la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y la integración social y económica de quienes están afectados de un modo u otro por este flagelo.
Entre las ponencias se destacaron los estudios sobre las prácticas adictivas, las políticas públicas sobre prevención y asistencia, las respuestas terapéuticas, las tentaciones juveniles y los hábitos de las llamadas “tribus urbanas”, o las culturas juveniles, así como de estadísticas.
En este último aspecto, se puso el eje en el debate acerca del consumo de sustancias adictivas, ya que en un sondeo llevado a cabo entre 224 alumnos de la Universidad Nacional de Tucumán se destacó la alta incidencia que tiene el consumo de alcohol y a la vez la mirada curiosa de un porcentaje significativo de los encuestados acerca de las drogas, pese a que no es muy alta la proporción de quienes reconocieron haber probado alguna vez sustancias como la marihuana.
En este sentido, cabe destacar que se trata de una situación que requiere un análisis profundo con vistas a una política coherente, toda vez que a nivel nacional hay dos posturas diferentes, expresadas incluso en resultados distintos de dos encuestas diferentes, realizadas, respectivamente, por el Ministerio de Justicia de la Nación y por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadependencia y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
En cuanto a los expertos, varios mostraron la ineficacia de abordajes tradicionales y destacaron como fundamentales para enfrentar el problema, la inclusión social y la posibilidad de generar perspectivas en la vida de los adictos o de quienes están expuestos a las drogas, a la vez que se señalaron contradicciones de la sociedad en el tratamiento de estos problemas.
Singulares fueron los trabajos que mostraron cómo se puede incorporar visiones diferentes a través del acercamiento a hábitos juveniles, como el uso de la música y las letras del rock para lograr reflexiones con códigos propios de las nuevas generaciones. A partir de este tipo de propuestas, en el documento final se planteó que se articulen trabajos comunitarios en redes, favoreciendo la participación y el desarrollo del arte, el deporte y la práctica ciudadana como promotoras de salud. En una de las mesas se debatió sobre la ausencia de coordinación entre los distintos estamentos sociales y oficinas gubernamentales, así como la falta de análisis parlamentario de propuestas sobre adicciones, y de habilitación de lugares de tratamiento. A propósito, se destaca que una casa de terapia para adictos mayores está sin habilitar desde hace dos años en Las Moritas.
Precisamente, el documento final propone que se articule una política entre las instituciones estatales, las universidades y las organizaciones solidarias de la sociedad civil. Incluso se plantea que se debería incorporar en las currículas universitarias la temática de la drogadependencia, así como dar prioridad a la formación de recursos, a propuestas de intervención y a acciones comunitarias integrales. Urge comenzar el trabajo.
14 Noviembre 2008 Seguir en 







