WASHINGTON.- George W. Bush y su sucesor electo se reunirán el lunes en la Casa Blanca, por primera vez desde las elecciones. Los presidentes número 43 y 44 en la historia del país se encontrarán en las primeras horas de la tarde acompañados de sus respectivas esposas, Laura Bush y Michelle Obama. La iniciativa del encuentro, según reconoció el mandatario entrante, partió del presidente. “Le agradezco por el acercamiento en un espíritu de bipartidismo que será requerido para encarar los numerosos desafíos a los que nos enfrentamos”, afirmó. “Michelle y yo estamos ansiosos por encontrarnos con el presidente Bush y la primera dama”, agregó.
El objeto principal de la reunión será discutir detalles del proceso de transición entre las dos administraciones. Bush, que pronunció ayer un discurso ante los empleados de la Casa Blanca, reiteró su promesa de que una transición “lo más suave posible” será una prioridad en lo que resta de su mandato. Entre las otras prioridades para los días que faltan hasta la jura del cargo, el 20 de enero, Bush mencionó específicamente presionar al Congreso para que apruebe los Tratados de Libre Comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur, además de proteger el país y buscar soluciones a la crisis económica. El tema de los TLC es uno de los más sensibles entre ambas administraciones, ya que Obama ha manifestado sus reservas al respecto.
La espina de Irak
También confirmó Bush que su sucesor recibió ya su primer informe de Inteligencia, equivalente al que recibe él todas las mañanas. “En las próximas semanas pediremos a los responsables de la administración que informen al equipo de Obama sobre asuntos políticos en curso, desde los mercados financieros hasta la guerra en Irak”, afirmó. Ayer mismo, el Ejército estadounidense decidió adelantar la reducción de sus brigadas en ese país, de 15 a 14, “debido a las mejoras observadas en cuanto a las condiciones de seguridad”, dijo un vocero del Pentágono. La segunda brigada de la 101 división aerotransportada, con base en el noroeste de Bagdad, comenzará a retirarse en estos días, dos meses antes de lo previsto. También lo hará la tercera brigada y no será reemplazada. Todavía hay 152.000 soldados en Irak, sólo 10.000 menos que cuando llegaron a Irak unos 30.000 soldados, en enero.
Hablando ante sus empleados, Bush se mostró relajado y bromista. En un momento se refirió a la ansiedad de algunos por encontrar un nuevo trabajo. “Sé cómo se sienten”, les dijo sonriente. En otro momento se refirió a los empleados de la Casa Blanca que están en el cargo desde su llegada: “ustedes son los que pueden apreciar cómo mi pelo se volvió un poco más gris”. dijo mostrando su cabeza. (DPA)









