Derribar los muros raciales será una cuestión de tiempo

Las opiniones de expertos en el tema apuntan a que la victoria del afroamericano no constituye en sí misma el cambio que esperan los negros.

07 Noviembre 2008

CHICAGO.- La elección de Barack Obama como el primer presidente negro fue saludada con una explosión de alegría por los estadounidenses de origen africano, pero una verdadera igualdad racial parece aún lejana en este país.
Lo de Obama es un “acontecimiento histórico para derrumbar las barreras raciales en EEUU”, estimó Conrad Worrill, profesor de la Northeastern Illinois University. “Pero falta saber si este momento de la historia nos llevará realmente a cambiar nuestra actitud y la manera como nos comportamos los unos con los otros”, apuntó. Es tarea de la comunidad negra borrar las consecuencias sociales heredadas de la esclavitud y la segregación, dijo.
“Esta victoria no constituye en sí misma el cambio que esperamos”, había advertido Obama en su primer discurso. “El cambio no se producirá si dejamos las cosas como hasta ahora”, agregó. Según Ron Hilson, habitante negro de Chicago, esta elección es fuente de esperanza, pero sólo si la comunidad negra conserva el optimismo. “Espero que eso dure más allá de hoy”, dijo el vecino, testigo de los flagelos de la droga y de la violencia callejera, luego de que los blancos se mudaron hacia los suburbios.
Es necesario atacar los problemas estructurales, opinó Mark Sawyer, del centro de estudios raciales, étnicos y políticos de la UCLA. “Lo central es ver si Obama logrará instaurar una política que responda a los grandes problemas de desigualdad que existen”, dijo.
El peligro de la presidencia de Obama es paradójicamente el hecho de que su llegada al poder corre el riesgo de ocultar la persistencia de la desigualdad racial, subrayó James Rucker, fundador del grupo de defensa de los derechos cívicos Color of Change. “Ahora que tenemos a un negro en el puesto más alto, a muchos de los estadounidenses blancos les parecerá que los negros tienen menos razones para protestar”, explicó. “El problema es que sigue habiendo discriminación en cuanto a las viviendas, hay crímenes racistas, un alto porcentaje de los presos son negros y hay desigualdades en materia de educación. Todo eso no desaparece por una elección”, señaló.
“El tema, ahora, ya no es el racismo en la forma de un hombre con capucha (del Ku Klux Klan). Son las desigualdades y la llegada de un cambio por el que votamos”, indicó el pastor Al Sharpton, la cara visible del movimiento de lucha por los derechos cívicos en EEUU. (DPA)

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