Asegurar el transporte de sustancias peligrosas

07 Noviembre 2008

Dos accidentes similares se produjeron en apenas 24 horas, lo que generó inquietud en la población. El martes pasado, alrededor de las 11, un camión de la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET) llevaba cuatro transformadores desde una planta en Tafí Viejo, donde se les había hecho mantenimiento, hasta la sede de la firma, en avenida Avellaneda al 200.
Según un directivo de la empresa, aparentemente el conductor frenó bruscamente y los transformadores se golpearon. La cuba de uno de ellos se rompió y unos 200 litros de un aceite hediondo se derramó por el pavimento a lo largo de seis cuadras. Los vecinos pensaron que se trataba de PCB, un compuesto químico formado por cloro, carbón e hidrógeno, empleado en los transformadores de energía, altamente peligroso y cancerígeno, de acuerdo con el informe de la Organización Mundial de la Salud.
La empresa informó que el líquido derramado era aceite mineral nuevo, libre de PCB, y se afirmó que ningún equipo de EDET contiene el temido compuesto. Se montó un operativo importante en el que participaron empleados de la firma, y personal de la Dirección de Tránsito, de Defensa Civil y del cuerpo de Bomberos de la Policía.
Se cubrió el aceite con distintos tipos de polvos absorbentes. Luego el polvo fue retirado y se limpió el pavimento. El subdirector de Bomberos le dijo a nuestro diario que se trata de un aceite altamente refrigerado que no contiene PCB y que no es contaminante.
Indicó que el olor pudo deberse a que el líquido estaba muy concentrado. Una médica toxicóloga, por su parte, aseguró que los aditivos empleados en los aceites minerales para que estos sean refrigerantes pueden causar irritación en los ojos y en la garganta, y que si estos accidentes son frecuentes, pueden generar daños ambientales. Agregó que es muy importante controlar el derrame, retirar el material y lavar el área contaminada con detergente y agua. Si alguien se contaminó la ropa debe sacársela en el acto. "Los vecinos tienen que exigir que se cumplan estas normas para evitar que queden residuos", acotó.
El miércoles por la mañana, en la Banda del Río Salí, otro transformador de EDET sufrió un desperfecto mientras era trasladado en un camión, y se derramaron 100 litros de aceite en un área de 20 metros cuadrados. Según el jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía se efectuó un trabajo coordinado con personal de la empresa, que consistió en la aplicación de material absorbente que luego se retiró, y se aplicó un desengrasante sobre el pavimento. Al igual que el día anterior, varios vecinos experimentaron molestias al respirar, así como irritación en los ojos y en la garganta. De acuerdo con los testimonio recogidos por LA GACETA, el hecho se produjo cuando el camión pasó sobre un lomo de burro.
Por cierto, estos accidentes no son comunes. Evidentemente, aunque el operativo de limpieza del pavimento se haga minuciosamente y teniendo en cuenta las recomendaciones de la toxicóloga de la UNT, el problema ya se produjo.
Lo que hace falta es que el transporte de estos transformadores se realice con sumo cuidado y en los vehículos adecuados. Si bien se afirma que el líquido no es contaminante,se señala que puede provocar reacciones alérgicas.
Las autoridades municipales deberían entonces controlar que las normas de seguridad se cumplan rigurosamente para que estos accidentes no se reiteren. Se evitaría así un nuevo motivo de intranquilidad a la población.

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