La histórica característica del fútbol de deporte influenciado por los resultados expuso un nuevo ejemplo con el alejamiento de Alfio Basile como conductor táctico del equipo. Pero así como la decisión produjo una natural reacción en propios y en extraños, también el nombramiento de Diego Maradona, junto a un grupo de colaboradores en reemplazo del técnico alejado, motivó un sinnúmero de comentarios. La figura del mejor jugador de la historia del fútbol argentino generó desde siempre adhesiones y críticas: en esta inédita faceta como entrenador del denominado "equipo de todos", sin embargo, ni aun sus detractores más acérrimos pueden soslayar la expectativa que despierta ver qué aporte puede darle "El Diez" a un conjunto que hoy transita por las Eliminatorias Sudamericanas con muchas dudas.
En esta columna señalábamos con anterioridad que el camino al Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 se convirtió en sinuoso debido a la floja cosecha de puntos en los últimos partidos. Esto desencadenó una serie de situaciones insospechadas hasta hace algún tiempo, en la que sin dudas la permanencia del cuerpo técnico encabezado por Basile pendía de un hilo. La realidad no dejó margen para la espera y el propio entrenador decidió dar un paso al costado, consciente de la imposibilidad de revertir una situación que se complicó por varios factores.
Ahora, se abre una nueva senda: Maradona no estará solo, sino que contará con la supervisión del técnico campeón del mundo de 1986, Carlos Bilardo, y con la asistencia de un grupo de colaboradores, entre los que se destaca Sergio Batista, que recientemente condujo a la Selección al oro olímpico en los Juegos de Beijing. Justamente en esa competencia, se sostiene que el aporte de ex capitán como motivador del equipo resultó clave para llegar al objetivo Todo el ambiente futbolístico se pregunta si podrá Maradona sacar a flote a una formación que en los últimos tiempos hizo agua, y no por falta de riqueza técnica en sus jugadores. En ese sentido, la anterior conducción se mostró incapaz de promover un mejor juego colectivo y de explotar la riqueza individual de futbolistas considerados talentos. Las presuntas divisiones internas en el plantel es otro de los puntos que deberá ser atendido, casi tanto como la recuperación de una identidad de juego acorde con la historia del equipo.
Obran como las mayores dudas, de cara a esta nueva gestión, la casi nula experiencia de Maradona como técnico, su carácter y sus actos, en ocasiones desconcertantes, algo que en una empresa de alto riesgo puede resultar contraproducente. Ese perfil hace que su designación genere opiniones divididas. Incluso, encuestas efectuadas por LA GACETA en la calle y en su edición on line dieron una prueba de ello, ya que la gente pasó del apoyo incondicional al rechazo total. En el aspecto positivo de la decisión tomada por la AFA se anotan aspectos tales como el conocimiento que tiene Maradona del vestuario, sus ganas, su amor por la camiseta, su predisposición a trabajar e incluso su ascendiente entre los propios jugadores argentinos y el respeto que le tienen los de otros países.
En definitiva, la decisión está tomada y el fútbol argentino se enfrenta a un período de notable expectativa. Siempre se debe recordar que a los jugadores les cabe trabajar para volver a despertar la ilusión de la gente. El cuerpo técnico, Maradona en especial, deberá encontrar el camino correcto para que lleguen los resultados. Está ante la oportunidad que buscó desde que dejó los campos de juego. Ahora, tendrá que demostrar que también puede ser un grande fuera de ellos.
03 Noviembre 2008 Seguir en 







