Chicos investigadores, dignos de imitación

31 Octubre 2008

Con cierta frecuencia y a veces con razón, se suele criticar a los jóvenes por su poca dedicación al estudio, al esfuerzo, y se atribuye esta conducta, entre otras cosas, a la falta de modelos, al excesivo consumo de programas televisivos y de internet -en su faceta improductiva y poco formativa-. La generalización puede llevarnos a equivocarnos porque bien se sabe que toda regla tiene su excepción. De manera que mientras miles de adolescentes dejan escapar las horas, hay otros que demuestran constantemente que cuando están bien guiados y estimulados no sólo pueden crecer intelectualmente, sino también hacer un aporte a la sociedad.
Un ejemplo de lo que afirmamos es la experiencia llevada adelante por cuatro alumnos del colegio San Patricio, de Yerba Buena, que hallaron hace tres años una planta en la puerta del establecimiento. Se trataba de un ejemplar de llantén, planta medicinal que era utilizada por los indígenas del norte para curar heridas y algunas enfermedades. Los alumnos comenzaron a investigar sobre el vegetal y lograron elaborar caramelos y un gel, que mantenían las propiedades curativas del vegetal. Entre otras bondades, el llantén es antioxidante, expectorante, antimicrobiano, analgésico y cicatrizante. En 2006 y en 2007 los adolescentes, de entre 13 y 14 años, ganaron varios premios por su trabajo; uno de ellos, el Mercosur, en Brasil. Durante la investigación fueron asesorados por docentes de las facultades de Bioquímica y de Ciencias Naturales de la UNT. Como corolario de la investigación, en el Hospital Padilla se empezará a aplicar la crema que ellos desarrollaron para el tratamiento del pie diabético.
Una médica que se desempeña en la unidad de Endocrinología y Nutrición del Padilla, llevó al nosocomio la propuesta de usar el gel elaborado por los alumnos del San Patricio. Le adelantó a LA GACETA que en breve comenzarán a aplicar la crema en las heridas causadas por el pie diabético, previa autorización de cada paciente. Hasta ahora, en este tipo de tratamientos se empleaba azúcar. Como está determinado que el llantén no es tóxico, harán un estudio comparativo para establecer cuál procedimiento da mejores resultados: el azúcar o el gel hecho con llantén. “Si el Padilla utiliza nuestra investigación para ayudar a la gente, nuestro objetivo se habrá cumplido. Lo que buscábamos, cuando empezamos a investigar el llantén, era producir remedios que estuvieran al alcance de la gente de bajos recursos y que se los pudieran entregar gratuitamente”, dijeron los chicos.
Una investigadora del Conicet y profesora de las facultades de Bioquímica y de Ciencias Naturales de la UNT que asesoró a los alumnos del San Patricio durante la investigación dijo que en otras regiones del país hay proyectos en los que están asociados investigadores, el Gobierno y los agricultores para producir medicamentos elaborados a partir de plantas medicinales, y considera que sería muy interesante que en Tucumán se llevara a cabo un proyecto similar.
Este logro de los estudiantes se apoya en la iniciativa de un profesor inquieto que despierta la curiosidad en sus alumnos y los estimula a indagar; en un establecimiento educativo que brinda el marco adecuado para que ellos investiguen, y en docentes universitarios que contienen y guían las inquietudes de los chicos. De ello se deduce que un educador que ame la disciplina que enseña puede despertar en los jóvenes curiosidad, actitudes de estudio y compromiso social que se contraponen a lo rutinario, a la enseñanza mecánica y sin estímulo. Experiencias como estas ponen en evidencia que, por este camino, nuestros niños y jóvenes pueden llegar lejos.

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