Leal, pese a los costos
Alperovich obedece la conducción de Cristina en el operativo de despojo de los fondos de las AFJP. El sueño del continuismo al estilo Menem ronda la Casa de Gobierno. La inflación carcome los ingresos. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.
Inflación, recesión, crisis. Estos tres vocablos se incorporaron al léxico del tucumano común. Fue Cristina Fernández de Kirchner la que destapó la caja de Pandora, con un efecto de derrame nefasto sobre sus socios menores de las provincias adictas, entre ellos José Alperovich.
La Presidenta se ufanó de que la Argentina estaba desacoplada de los males socioeconómicos y predicó que Estados Unidos sufría el efecto "jazz". Descubrió ahora que el efecto "tango" erosiona la economía y que los discursos en escenarios adictos no bastan para manejar los frentes que se abren.
Así las cosas, para tapar problemas de caja manoteó dinero ajeno, como es el depositado en las cuentas de las AFJP. La negativa del oficialismo en el Congreso a garantizar la intangibilidad de los recursos jubilatorios alimenta la sospecha de que estos serán destinados a otros fines, entre ellos el gasto político en el crucial año electoral.
Si hay alguna duda sobre el significado del término intangibilidad, basta con consultar el Diccionario de la Lengua Española, que lo define como calidad de intangible. "Intangible es aquello que no puede o no debe tocarse", explican los académicos del lenguaje. El porqué de la resistencia del oficialismo a la inclusión de una cláusula de intangibilidad está muy claro. No quiere disposiciones que le aten las manos a Cristina, ante los comicios de renovación legislativa nacional
Los golpes de timón del kirchnerismo descolocan a la legión de sus seguidores. Del desconocimiento alegado antes de los anuncios presidenciales, pasó a defender en forma ferviente el manotazo cristinista a los aportantes de las AFJP. Al igual que en la crisis del campo, se puso a las órdenes incondicionales de la Presidenta. Del deterioro que pudiera experimentar por esa causa, no le preocupa en lo más mínimo. En esta obediencia debida no incurrió en ninguna contradicción. Cristina conduce.
Dos votos opuestos
Diferente es la situación de Julio Miranda, el ex padrino del gobernador en el peronismo. Como senador acumulará dos votos de sentido opuesto, en una maniobra de camaleónica ubicuidad táctica.
Cuando Carlos Menem era presidente, Miranda votó por la creación del régimen privado de jubilaciones. Esto sucedió en la década del 90, en pleno romance del peronismo con la ola de reducción de la influencia del Estado en la esfera socioeconómica.
Sin embargo, como observó uno de los diputados peronistas que apoyó la propuesta de Domingo Cavallo en aquella época, el carácter opcional que se dio al retiro jubilatorio, hirió gravemente en el nacimiento al sistema privado. Las obligaciones que el Estado le impuso después atentó contra su viabilidad.
Quince años después, con el renacer de la ola estatista, Miranda votará también como senador, en contra de lo que ayudó a construir. En ambos casos, ocupaba posiciones jerárquicas en el gremio de petroleros privados. Pero él no es el único: en las filas del más rancio kirchnerismo milita más de un menemista fundacional que se cambió de traje político. En la Legislatura actual abundan los promotores ¿arrepentidos? de la candidatura de Menem, en los primeros meses de 2003. Roque Alvarez, Sisto Terán, Juan Antonio Ruiz Olivares, sólo para citar algunos. Todos están cerca de Alperovich.
El plan continuista
La obsesión por la re-reelección, que empezó a madurar en el segundo gobierno de Menem, no abandona a Alperovich. De por medio está el pleito por la reforma de la Constitución de 2006, dos de cuyas disposiciones claves fueron invalidadas por la Corte Suprema de Justicia local. La Corte de la Nación entenderá en las nulidades de los sistemas de designación y de enjuiciamiento de magistrados, y en el de reformas por enmiendas votadas por la Legislatura.
La impugnación a la re-reelección hipotética de Alperovich se obviaría con reformas a la Constitución de 2006. El gobernador no soltó prenda sobre si se postulará otra vez, aun cuando no se vislumbra ningún candidato a sucederlo. Más próximas están las elecciones legislativas nacionales de octubre de 2009. Nadie duda de que Beatriz Rojkés será la primera candidata a senadora por el alperovichismo, mientras que la primera suplencia le correspondería al gobernador. El peso del apellido Alperovich teñirá esa parte de la boleta.
La controversia se focaliza en la lista de diputados. Vuelve a rumorearse que la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkin, no tendría inserción, para disipar la sombra del nepotismo. Edmundo Jiménez, Roberto Jiménez -secretario de Trabajo-, Alvarez y Osvaldo Jaldo son nombres que se mencionan en las conversaciones informales.
El intendente Domingo Amaya resignó -por ahora- toda pretensión a otras funciones electivas. Alperovich le puso techo, cuando reveló que lo quiere para otro período en la Municipalidad de la capital. Pero, por si acaso, ya le marcó la cancha cuando hizo votar la ordenanza que autorizó la instalación de un supermercado en el microcentro de la ciudad.
Las disquisiciones por las candidaturas próximas no tapan las asperezas del presente. El Gobierno interfiere, con distintos medios, en la puja interna de la Federación Económica de Tucumán (FET), en la normalización de la CGT Regional y en la Junta de Clasificación Técnica, Agrotécnica y de Educación no formal. En cada situación hay opositores declarados a la Casa de Gobierno a quienes se jaquea. Julio Colombres en la FET es el más emblemático.
La crisis, sin embargo, se hace sentir en el ánimo del oficialismo con Alperovich a la cabeza. El descontento con la administración cristinista existe. La inflación real carcome los ingresos fijos, mientras que la recesión ha dejado de ser una amenaza. El verano puede ser políticamente muy caldeado. La iniciativa antikirchnerista en el ámbito del peronismo parece reactivarse al compás de las dificultades que vive la Casa Rosada. Fernando Juri, de consuno con ese espíritu, prepara el lanzamiento oficial del Movimiento Productivo Argentino (MPA) para los primeros días de noviembre. Carlos Brown representará a Eduardo Duhalde.







