Una importante red de trata de personas que cruzaba gran parte de la Argentina y que tiene aceitados contactos con otros países de Sudamérica quedó al descubierto ayer cuando personal del Escuadrón 55 "Tucumán" de Gendarmería Nacional logró rescatar a tres ciudadanos chinos que estaban siendo trasladados hacia Mendoza. En el marco de la investigación, que fue supervisada por el juez federal N0 1, Daniel Bejas, se logró la detención de cinco personas, dos peruanos y otros tres chinos.
Ayer los gendarmes estaban haciendo control vehicular en la zona de Trancas. A las 3 vieron acercarse un ómnibus que llegaba desde Salvador Mazza, en Salta, y le ordenaron al conductor que se detuviera. Algunos de los gendarmes subieron a la unidad y comenzaron a inspeccionarla. En los asientos traseros los investigadores advirtieron que viajaban tres orientales, a quienes les solicitaron la documentación. Los hombres, por desconocimiento del idioma, no pudieron responder. Pero cuando comenzaron a averiguar llegaron a la conclusión de que los hombres eran trasladados por otros dos, de nacionalidad peruana, que estaban en otros asientos. En un primer momento estos negaron conocer a los chinos, hasta que se les requisaron sus pertenencias. Allí se descubrió que llevaban los documentos de los otros, e incluso los pasajes. Ante esto, hicieron bajar a los cinco y retuvieron el colectivo. Luego de algunos minutos, los peruanos admitieron que trasladaban a los chinos hasta Mendoza. Ante esto, y ante la posibilidad de que se tratara de una maniobra vinculada con esclavizadores, los gendarmes se pusieron en contacto con Bejas, quien ordenó que algunos de los investigadores ascendieran al ómnibus y continuaran el viaje hacia Mendoza para tratar de determinar los detalles del negocio. Al mismo tiempo, un auto sin identificación de la fuerza de seguridad debía seguir todo el tiempo el recorrido del ómnibus.
La transacción
Pasado el mediodía, el colectivo arribó a la terminal de ómnibus. Los peruanos ya habían sido advertidos de que debían actuar como si nada hubiera pasado. Apenas descendieron de la unidad, se acercaron otros hombres, también de nacionalidad china que, en castellano, les preguntaron si traían "la mercadería". Ante la respuesta positiva, sacaron un fajo de billetes y se lo entregaron, según el informe oficial. En ese momento, intervinieron los gendarmes y arrestaron a los tres chinos.
Según pasaportes, los chinos habían salido desde Colombia, pasaron a Perú, desde allí a Bolivia, e ingresaron a la Argentina desde el norte. En Mendoza tomaron intervención la fiscala federal Sonia André y el juez federal Walter Vento, a quienes los investigadores les solicitaron varios allanamientos que se estaban concretando al cierre de esta edición. Los gendarmes sospechan que en las casas de los detenidos podría haber más chinos sometidos a esclavitud. Bejas ordenará la extradición de los acusados, quienes serán imputados del delito de trata de personas, recientemente incorporado al Código Penal.








