La pelea por el dinero de 2009

Alperovich y Vargas Aignasse enfrentan intentos de redistribuir fondos coparticipables. El matrimonio K y el ministro Randazzo, operadores. Sin reclamo por el reparto de las retenciones y del tributo al cheque. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

12 Octubre 2008

La palabra crisis global resonó con insistencia en la arena mediática y se incorporó a la preocupación cotidiana de los tucumanos. El debate acerca de si debe haber más o menos regulación en la actividad económica, que se reactualizó a partir del colapso bancario de Estados Unidos y de gran parte del mundo, se encapsula en los círculos de poder.
El ciudadano común experimenta las consecuencias del nuevo orden de cosas gestado a partir del huracán que sacude las Bolsas y devalúa las monedas nacionales. Un encopetado consultor económico deslizó durante la semana pasada, ante cenáculos empresarios, que el desbarranque de los mercados había tomado de sorpresa al Gobierno nacional. Tampoco había calibrado la gravedad de la situación.
 De dar cátedra en Estados Unidos, Cristina Fernández de Kirchner empezó a sentir el efecto "jazz" en su territorio. Las casas de cambio marcan la temperatura social con la venta creciente del dólar a pequeños ahorristas.
Diputados opositores alertan sobre probables problemas de caja que puede afrontar el oficialismo nacional el año próximo. Las turbulencias más cercanas de Brasil causan preocupaciones en el mundo de los negocios, mientras desde la Casa de Gobierno se le aconseja  al tucumano gastar lo indispensable.
Octubre discurre, entonces, en medio de realidades duras y conjeturas que hablan del comienzo de una nueva etapa. En las esferas políticas se analiza la hipótesis de un eventual adelanto de las elecciones legislativas nacionales para marzo de 2009. ¿Qué apuraría la votación? El empeoramiento del cuadro socioeconómico es lo que justificaría la maniobra que obligaría a sus antagonistas a definir qué hacer. El propio José Alperovich abrió el paraguas, al profetizar despidos en el ámbito privado.
La Casa Rosada se juega su futuro inmediato en los comicios para renovar senadores y diputados. Le quedarán dos años cruciales a partir del cumplimiento de ese rito constitucional. Raúl Alfonsín sucumbió durante la pulseada con el peronismo en 1987 e hipotecó la suerte de su presidencia.
La oposición entendió que el kirchnerismo usa las herramientas del poder para garantizar su vigencia y que las señales no deben ser desoídas.

La zanahoria
Néstor Kirchner prepara el terreno para volver a la política desde el plano institucional. A fuego lento, se cocina su candidatura a diputado nacional por Buenos Aires. Ante los intendentes del conurbano bonaerense y del gobernador Daniel Scioli, azuzó a su auditorio a que retome el combate por la nueva ley  federal de coparticipación de impuestos, asunto en que el Congreso está en mora desde la sanción de la Constitución de 1994. "En los ochenta se le sacó seis puntos de coparticipación a Buenos Aires", afirmó en un acto en La Plata. Su restitución equivaldría a $ 5 mil millones que engordarían las arcas de Scioli , según calculó Néstor. "La Presidenta está de acuerdo en devolverle esos puntos a Buenos Aires", precisó.
El problema es más complejo de lo que parece. El mismo Néstor deslizó astutamente: "los gobernadores tienen que ponerse de acuerdo". Que esto vaya a suceder forma parte de la política ficción, máxime en un año en que se revalidarán pergaminos territoriales, en un marco de tensiones sociales.
Cuando Kirchner fue presidente pisó el freno y adormeció la discusión. Ahora les quiere tirar la pelota a las provincias para que se peleen entre ellas y no le rebanen fondos a la Nación, que es la que se lleva la tajada del león en el régimen actual. Tampoco la Casa Rosada quiere compartir con las provincias el producto de las retenciones a la soja, ni menos el impuesto al cheque. Ante esto, la mayoría de los gobernantes peronistas agacha la cabeza.
Alperovich se movió al anticipo y prefirió cruzarlo al ministro del Interior, Florencio Randazzo, que aboga en favor de Buenos Aires. "Jamás voy a darle un peso de Tucumán a Buenos Aires", argumentó. El diputado Gerónimo Vargas Aignasse, muy cercano al matrimonio gobernante en Tucumán, también abrió el paraguas. "No estamos dispuestos a ceder ni un centavo", anticipó. Con el estatus actual, según Vargas Aignasse, Tucumán recibe un 3,4%, en vez del 2,8% que le correspondería por su aporte. La voluntad de defender la autonomía federal es insuficiente, sin embargo. La Casa de Gobierno no pone en entredicho el núcleo duro del sistema: la Nación atrapa el 74% de los recursos coparticipables y las provincias el 24%, según especificó el senador bussista Carlos  Salazar.

Charlas exploratorias
Esteban Bullrich, Federico Pinedo y Germán Obiglio fueron los primeros adelantados que llegaron a Tucumán con la tarea de consolidar el proyecto presidencial macrista de 2011. Pero Mauricio Macri no puede despegar sin estructura propia. En esa dirección encaminan sus pasos los dirigentes del PRO, Martín Méndez Uriburu y Ernesto Padilla, junto con Pablo Walter.
Bullrich y Pinedo mantuvieron conversaciones con Raúl Topa, Horacio y Julio Ibarreche, Esteban Jerez, José Costanzo, Rafael Bulacio, Rubén López, Tiburcio López Guzmán y la senadora Delia Pinchetti de Sierra Morales. La idea que sobrevoló en esas conversaciones es la constitución de una mesa coordinadora del PRO para enfrentar a los candidatos del oficialismo en 2009. Por otra parte, Bullrich habló largamente con Fernando Juri sobre la situación política local y nacional en el contexto de una alianza estratégica del macrismo con los referentes del duhaldismo. A nadie extrañó ese contacto, ya que el ex vicegobernador peronista enhebró sólidos vínculos con Padilla. Si cristaliza esto en una confluencia de mayor envergadura, es materia de suposiciones. El decurso de 2009 traerá más claridad al respecto. En forma paralela, el ex vicegobernador alienta a Jesús Pellasio en la lucha por la conducción cegetista. Como planteó el propio secretario de Trabajo, Roberto Jiménez, en Tucumán se va a la formación de dos centrales obreras.
El legislador José Cano volvió satisfecho de Córdoba porque la UCR no varió su posición sobre las expulsiones y por el acuerdo naciente con el socialismo. Su antagonista Ariel García espera elecciones de normalización para 2009. Este será un año clave.

 

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