11 Octubre 2008 Seguir en 
El turismo es una actividad esencial en el desarrollo de un pueblo. Así lo entendieron hace muchos años varios países que perciben millonarios ingresos anuales. La industria sin chimeneas se ha convertido en un motor fundamental de la economía. En la Argentina, entendieron rápidamente este concepto provincias como Córdoba y Mendoza, y crearon una sólida infraestructura que incluye red vial, hotelería y servicios eficientes, puestos al servicio de paisajes, de la producción cultural, industrial y agrícola; ambas reciben desde hace años a miles de visitantes. En la década de 1990, Salta siguió ese ejemplo y actualmente se ha convertido en el polo de atracción en el norte argentino.
Con la intención de posicionar a Tucumán en el mercado, el Gobierno trabaja actualmente en el desarrollo de una marca para Tucumán que será presentada oficialmente el primer cuatrimestre de 2009. Con esa finalidad, está trabajando un equipo de especialistas en comunicación, marketing, sociología, antropología, economía y nuevas tecnologías.Aunque hay conceptos conocidos y repetidos en Tucumán, pero pocas veces llevados a la práctica, es interesante comentar lo que señaló días pasados el presidente de la Asociación Española de Expertos Científicos de Turismo. Según el especialista, para explotar el turismo, Tucumán debe ser vista como parte de una región y no como un compartimiento estanco. "En el turismo no es Tucumán contra Salta, sino Tucumán y Salta dentro del NOA", sostuvo, y precisó que se debe dejar de lado la rivalidad entre provincias y unirse para explotar los atractivos en común. Según su opinión, el Estado debe cumplir un rol esencial en esta tarea porque el turismo representa uno de los ejes del crecimiento de la economía, ya que el consumo crece a medida que aumenta el número de turistas y, por un efecto de arrastre, moviliza otras actividades, tales como la construcción, el gasto en el comercio y en otros servicios.
El español definió San Miguel de Tucumán como una ciudad desordenada y poco aseada. Indicó que los funcionarios y los empresarios no deben regirse por la ley de libre mercado al momento de impulsar la actividad, ya que puede acarrear resultados negativos, y dio el ejemplo de si en un hotel se venden artesanías, se organizan excursiones y se ofrecen visitas a los monumentos, se impide que la demanda salga a la calle, y en consecuencia, no habría puestos de artesanos ni ferias. Explicó que desde la década del 60 hasta ahora hubo tres modelos de turismo: el de "sol y playa", que era masivo; el que le atraía lo urbano y rural, con mayor conciencia medioambiental, y el que empezó a construir su propio guión y a definir el turismo, que es el que actualmente predomina. Dijo que la clase de turistas que actualmente "escriben su guión" son: el que descansa y aprovecha los viajes para recibir atención en vez de darla; el que se divierte y en sus viajes visita museos y asiste a espectáculos; y el comprometido, que se interesa por las condiciones de vida del lugar y elige traslados y alojamientos de bajo costo.
A lo largo de la última década se hicieron varias reuniones de gobiernos del NOA con la idea de explotar conjuntamente el turismo pero, como suele ocurrir con estas iniciativas, todo quedó en una expresión de deseo. Mientras se busca definir una marca, en Tucumán hay muchos lugares históricos y con paisajes paradisíacos que permanecen inexplotados y que carecen de infraestructura vial y de servicios. Es un contrasentido, por ejemplo, que en Ibatín, donde se fundó Tucumán, no haya nada y llegar hasta allí sea una odisea. Dicen que el camino al cielo está asfaltado de buenas ideas. Lo importante es tomar alguna de ellas y hacerlas realidad.
Con la intención de posicionar a Tucumán en el mercado, el Gobierno trabaja actualmente en el desarrollo de una marca para Tucumán que será presentada oficialmente el primer cuatrimestre de 2009. Con esa finalidad, está trabajando un equipo de especialistas en comunicación, marketing, sociología, antropología, economía y nuevas tecnologías.Aunque hay conceptos conocidos y repetidos en Tucumán, pero pocas veces llevados a la práctica, es interesante comentar lo que señaló días pasados el presidente de la Asociación Española de Expertos Científicos de Turismo. Según el especialista, para explotar el turismo, Tucumán debe ser vista como parte de una región y no como un compartimiento estanco. "En el turismo no es Tucumán contra Salta, sino Tucumán y Salta dentro del NOA", sostuvo, y precisó que se debe dejar de lado la rivalidad entre provincias y unirse para explotar los atractivos en común. Según su opinión, el Estado debe cumplir un rol esencial en esta tarea porque el turismo representa uno de los ejes del crecimiento de la economía, ya que el consumo crece a medida que aumenta el número de turistas y, por un efecto de arrastre, moviliza otras actividades, tales como la construcción, el gasto en el comercio y en otros servicios.
El español definió San Miguel de Tucumán como una ciudad desordenada y poco aseada. Indicó que los funcionarios y los empresarios no deben regirse por la ley de libre mercado al momento de impulsar la actividad, ya que puede acarrear resultados negativos, y dio el ejemplo de si en un hotel se venden artesanías, se organizan excursiones y se ofrecen visitas a los monumentos, se impide que la demanda salga a la calle, y en consecuencia, no habría puestos de artesanos ni ferias. Explicó que desde la década del 60 hasta ahora hubo tres modelos de turismo: el de "sol y playa", que era masivo; el que le atraía lo urbano y rural, con mayor conciencia medioambiental, y el que empezó a construir su propio guión y a definir el turismo, que es el que actualmente predomina. Dijo que la clase de turistas que actualmente "escriben su guión" son: el que descansa y aprovecha los viajes para recibir atención en vez de darla; el que se divierte y en sus viajes visita museos y asiste a espectáculos; y el comprometido, que se interesa por las condiciones de vida del lugar y elige traslados y alojamientos de bajo costo.
A lo largo de la última década se hicieron varias reuniones de gobiernos del NOA con la idea de explotar conjuntamente el turismo pero, como suele ocurrir con estas iniciativas, todo quedó en una expresión de deseo. Mientras se busca definir una marca, en Tucumán hay muchos lugares históricos y con paisajes paradisíacos que permanecen inexplotados y que carecen de infraestructura vial y de servicios. Es un contrasentido, por ejemplo, que en Ibatín, donde se fundó Tucumán, no haya nada y llegar hasta allí sea una odisea. Dicen que el camino al cielo está asfaltado de buenas ideas. Lo importante es tomar alguna de ellas y hacerlas realidad.







