19 Septiembre 2008 Seguir en 
El crecimiento poblacional y comercial que ha experimentado Yerba Buena en los últimos años ha generado inconvenientes de diversa índole en esa ciudad, especialmente con el tránsito. La falta de previsión, de visión de futuro -uno de los defectos tucumanos más acentuados- trajo aparejadas quejas de los vecinos y de los conductores.
Tras la fallida implementación de semáforos a lo largo de la avenida Aconquija, la Municipalidad de Yerba Buena encargó un estudio a las universidades Tecnológicas de La Plata y de Tucumán. Entre otros datos, el informe señala que el crecimiento vegetativo de la población de la“Ciudad Jardín” trajo aparejado un crecimiento desmedido del parque automotor. El plan que seguirá el municipio prevé la instalación de semáforos en las rotondas de El Cristo y del mástil, la prohibición de doblar a la izquierda y de girar en U en las avenidas Aconquija y Perón; construir más puentes en la zona sur que conectarán Yerba Buena y San Miguel de Tucumán; abrir dársenas en algunos puntos de la avenida Perón y colocar radares para detectar infracciones en las calles más transitadas del municipio. El secretario de Obras Públicas considera que, mediante este sistema, las infracciones quedarán grabadas en un registro nacional, lo cual permitirá que, cuando un infractor que no haya pagado la multa desee vender un auto, deba saldar antes su deuda con el municipio.
En el plan se prevé pavimentar 17 arterias alternativas a la avenida Aconquija, para descongestionar el tránsito. También está previsto pavimentar la mano norte del camino de sirga para que Yerba Buena disponga de otro acceso. Se cree que esta medida promoverá que los vehículos estacionen en las calles perpendiculares y paralelas a la Aconquija. El funcionario admitió que la zona crítica desde el punto de vista vial, es donde está ubicado el shopping Solar del Cerro. Señaló que con frecuencia, es mayor la cantidad de vehículos estacionados en la calle que aquellos que están en la guardería del centro comercial, lo cual provoca embotellamientos de tránsito e inconvenientes para estacionar. Los fines de semana, la situación se torna más dramática por el aluvión de ciudadanos que asisten a los centros comerciales.
Se calcula que alrededor de 4.000 autos circulan por hora en la rotonda del Cristo, en los horarios pico. El parque automotor de Yerba Buena está conformado por 30.000 vehículos. Se estima que sólo el 20 % de las calles internas de Yerba Buena están pavimentadas. En los próximos seis años, la ciudad tendría 60.000 habitantes más.
La escasa cantidad de playas de estacionamiento es uno de los problemas más álgidos que, por ejemplo, debería haberse previsto antes de la instalación de los shoppings. En principio, da la impresión de que el plan que pondrá en marcha el municipio de Yerba Buena descomprimirá probablemente el flujo de vehículos. Sin embargo, creemos que estas medidas deberían ser coordinadas con la Municipalidad de San Miguel de Tucumán porque, entre viernes y domingo, la “Ciudad Jardín” recibe a una gran cantidad de visitantes de la capital.
Debe pensarse, por otro lado, con visión de futuro y no trabajar para solucionar los problemas coyunturales, tal como habitualmente se hace. Si se estima que en seis años más, Yerba Buena tendrá 115.000 habitantes, los funcionarios deben pensar no sólo en el tránsito, sino en la infraestructura de servicios de que deberá disponer la ciudad. Sería interesante convocar a los urbanistas para que generen proyectos a largo plazo.
Tras la fallida implementación de semáforos a lo largo de la avenida Aconquija, la Municipalidad de Yerba Buena encargó un estudio a las universidades Tecnológicas de La Plata y de Tucumán. Entre otros datos, el informe señala que el crecimiento vegetativo de la población de la“Ciudad Jardín” trajo aparejado un crecimiento desmedido del parque automotor. El plan que seguirá el municipio prevé la instalación de semáforos en las rotondas de El Cristo y del mástil, la prohibición de doblar a la izquierda y de girar en U en las avenidas Aconquija y Perón; construir más puentes en la zona sur que conectarán Yerba Buena y San Miguel de Tucumán; abrir dársenas en algunos puntos de la avenida Perón y colocar radares para detectar infracciones en las calles más transitadas del municipio. El secretario de Obras Públicas considera que, mediante este sistema, las infracciones quedarán grabadas en un registro nacional, lo cual permitirá que, cuando un infractor que no haya pagado la multa desee vender un auto, deba saldar antes su deuda con el municipio.
En el plan se prevé pavimentar 17 arterias alternativas a la avenida Aconquija, para descongestionar el tránsito. También está previsto pavimentar la mano norte del camino de sirga para que Yerba Buena disponga de otro acceso. Se cree que esta medida promoverá que los vehículos estacionen en las calles perpendiculares y paralelas a la Aconquija. El funcionario admitió que la zona crítica desde el punto de vista vial, es donde está ubicado el shopping Solar del Cerro. Señaló que con frecuencia, es mayor la cantidad de vehículos estacionados en la calle que aquellos que están en la guardería del centro comercial, lo cual provoca embotellamientos de tránsito e inconvenientes para estacionar. Los fines de semana, la situación se torna más dramática por el aluvión de ciudadanos que asisten a los centros comerciales.
Se calcula que alrededor de 4.000 autos circulan por hora en la rotonda del Cristo, en los horarios pico. El parque automotor de Yerba Buena está conformado por 30.000 vehículos. Se estima que sólo el 20 % de las calles internas de Yerba Buena están pavimentadas. En los próximos seis años, la ciudad tendría 60.000 habitantes más.
La escasa cantidad de playas de estacionamiento es uno de los problemas más álgidos que, por ejemplo, debería haberse previsto antes de la instalación de los shoppings. En principio, da la impresión de que el plan que pondrá en marcha el municipio de Yerba Buena descomprimirá probablemente el flujo de vehículos. Sin embargo, creemos que estas medidas deberían ser coordinadas con la Municipalidad de San Miguel de Tucumán porque, entre viernes y domingo, la “Ciudad Jardín” recibe a una gran cantidad de visitantes de la capital.
Debe pensarse, por otro lado, con visión de futuro y no trabajar para solucionar los problemas coyunturales, tal como habitualmente se hace. Si se estima que en seis años más, Yerba Buena tendrá 115.000 habitantes, los funcionarios deben pensar no sólo en el tránsito, sino en la infraestructura de servicios de que deberá disponer la ciudad. Sería interesante convocar a los urbanistas para que generen proyectos a largo plazo.







