LOS ANGELES.- El rapero Eminem resultó el gran triunfador de la trigésima edición de los American Music Awards, al obtener los cuatro premios a los que estaba nominado, en un show plagado de situaciones embarazosas.
La joven cantante de rhythm & blues Ashanti, en tanto, fue elegida la artista revelación de 2002. En cuanto a la música latina, el cantante español Enrique Iglesias fue elegido mejor artista del año.
La transmisión de la ceremonia desde el Auditorio Shrine de Los Angeles no sólo se vio ensombrecida por la constante intervención de los censores, que iban superponiendo pitidos para disimular los insultos y las maldiciones que salían de la boca de la familia del veterano rockero Ozzy Osbourne, moderador de la gala, sino porque muchos de los artistas no estaban presentes para recibir sus galardones, los segundos más importantes en Estados Unidos después de los Grammy.
Sheryl Crow, ganadora del premio a la mejor solista femenina de rock y pop del año, aprovechó la gala para protestar contra los planes bélicos del gobierno estadounidense con respecto a Irak. "La guerra no es la respuesta", se leía en su camiseta.
Entre las actuaciones destacadas de la noche figuró la de Christina Aguilera, más vestida de lo habitual. Mariah Carey presentó su nuevo single "Through the Rain", y dejó en claro con su actuación que superó con éxito los meses de tratamiento psiquiátrico a los que tuvo que someterse el año pasado.
Las nominaciones a los American Music Awards se basan en el éxito comercial de CDs y singles. La última palabra la tienen con su voto 20.000 aficionados a la música elegidos por azar.
Estos galardones son considerados importantes indicadores de lo que puede ocurrir en la entrega de los prestigiosos Grammy a fines de febrero. También en esos premios, Eminem es uno de los grandes favoritos, así como el veterano rockero Bruce Springsteen. En los American Music Awards, Springsteen no fue tenido en cuenta por el escaso éxito comercial de su álbum. (DPA)
La joven cantante de rhythm & blues Ashanti, en tanto, fue elegida la artista revelación de 2002. En cuanto a la música latina, el cantante español Enrique Iglesias fue elegido mejor artista del año.
La transmisión de la ceremonia desde el Auditorio Shrine de Los Angeles no sólo se vio ensombrecida por la constante intervención de los censores, que iban superponiendo pitidos para disimular los insultos y las maldiciones que salían de la boca de la familia del veterano rockero Ozzy Osbourne, moderador de la gala, sino porque muchos de los artistas no estaban presentes para recibir sus galardones, los segundos más importantes en Estados Unidos después de los Grammy.
Sheryl Crow, ganadora del premio a la mejor solista femenina de rock y pop del año, aprovechó la gala para protestar contra los planes bélicos del gobierno estadounidense con respecto a Irak. "La guerra no es la respuesta", se leía en su camiseta.
Entre las actuaciones destacadas de la noche figuró la de Christina Aguilera, más vestida de lo habitual. Mariah Carey presentó su nuevo single "Through the Rain", y dejó en claro con su actuación que superó con éxito los meses de tratamiento psiquiátrico a los que tuvo que someterse el año pasado.
Las nominaciones a los American Music Awards se basan en el éxito comercial de CDs y singles. La última palabra la tienen con su voto 20.000 aficionados a la música elegidos por azar.
Estos galardones son considerados importantes indicadores de lo que puede ocurrir en la entrega de los prestigiosos Grammy a fines de febrero. También en esos premios, Eminem es uno de los grandes favoritos, así como el veterano rockero Bruce Springsteen. En los American Music Awards, Springsteen no fue tenido en cuenta por el escaso éxito comercial de su álbum. (DPA)







