La hora de empezar de nuevo
La transparencia se ve afectada, porque no se sabe por qué todos los argentinos deben pagar la deuda de Marsans. Cristina admite que debe haber un acercamiento al campo. Por Angel Anaya - Columnista.
23 Agosto 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La media sanción de Diputados a la estatización de Aerolíneas Argentinas ha sido tan costosa para el oficialismo que, en definitiva, no pudo tapar otro de los agujeros negros que deja el régimen de superpoderes que el Congreso está demoliendo desde hace un mes. El esfuerzo del titular del bloque oficialista, Agustín Rossi, ha sido tan meritorio que pudo convencer al matrimonio presidencial sobre las concesiones que debían hacerse en el dictamen de mayoría para colectar disidentes que podrían haber llevado a la derrota. Hubo, si embargo, algo que le fue impuesto, y es que las valuaciones para determinar el precio de compra por el Tribunal de Tasaciones de la Nación serán supervisadas por la Comisión Bicameral de reforma del Estado y de seguimiento de las privatizaciones, pero el valor que se establezca deberá someterse a la aprobación del Congreso. Se verá qué pasa en el Senado cuando llegue la media sanción, pero lo cierto es que se trata de una bolsa de contradicciones donde los daños que se imputan a la concesionaria Marsans se produjeron a la sombra del sospechado descontrol de la Secretaría de Transporte.De cualquier manera, de toda la suma y resta de este espectacular debate con alto rating de audiencia, queda la firme seguridad de que el Parlamento esta encendiendo luces deslumbrantes sin maquillaje alguno. Mas el porqué todos los argentinos deben pagar la tapa de ese agujero negro seguirá batiendo el parche de la marcha hacia la transparencia.
Calmar la tormenta
Si bien la aparente perduración de Guillermo Moreno -quien mejor conoce las razones de aquel interrogante- haría pensar que las viejas estrategias kirchneristas se mantienen, también es cierto que la Presidenta advirtió que debe dar pasos de acercamiento a la problemática agropecuaria.
Como dijo el rebelde gobernador Juan Schiaretti en sus francas exigencias durante la reunión con Cristina y otros mandatarios, llega la hora de dar vuelta a la página y comenzar de nuevo por la vía del diálogo y del reconocimiento de que, efectivamente, se le deben fondos presupuestados a Córdoba.
Esa convocatoria presidencial con gobernadores seguirá apremiada ante la posibilidad de que la Comisión de Enlace, a la que se pretendió ignorar, encabece a fin de mes una concentración con una agenda global que replantee el conflicto ante el intento oficial de fraccionar los problemas por provincia.
Desde la exposición Agro Activa en Oncativo, Julio Cobos tenía buenas razones para exhortar a las dirigencias del campo a ser “pacientes y prudentes”, amén de respaldar el reclamo de fondos de los cordobeses que el centralismo les niega pero que el jefe del Gabinete le ha prometido normalizar, aunque mediante una comisión por 90 días.
Si hubiera que hacer un resumen político de las últimas jornadas, podría decirse que la veleta ha tenido un cambio de viento y aunque con gran costo político, el poder central esta tratando de calmar la tormenta. (De nuestra Sucursal)







