21 Agosto 2008 Seguir en 
AEROLINEAS ARGENTINAS
En la portada de LA GACETA del 22/7, se publicó el nuevo acuerdo por el déficit en el balance de la empresa Iberia, donde se destacaba la entrega de nuestro patrimonio nacional. En el suplemento Económico de LA GACETA del 26/7/92 en un artículo titulado “Ahora como el cangrejo” se ampliaron detalles de la improvisación, errores y pérdidas del tramposo acuerdo. Esto motivó mi carta titulada “El negocio del Tío Bartolo” que compraba a 20 para vender a 10. En ese momento debíamos retomar el 33% de las acciones porque Iberia no cumplía con los aportes y, por lo tanto, debíamos soportar las pérdidas y ineficiencias. La privación nació mal, como la de Entel, que fue el comienzo de los primeros negocios del Estado en todas las épocas. Como el espacio es corto relato que en 1990 tenía 28 aviones propios y uno alquilado. En 2001, sólo uno propio y 43 alquilados. Tenía en 1990 oficinas en Roma, París y Nueva York; en 2001 todas fueron vendidas, y quedó la de Bariloche por ser patrimonio nacional. Tenías un simulador de vuelo único en Latinoamérica. Fue vendido y después alquilamos radares descartables. Se vendió sin deudas: el Estado absorbió un pasivo de U$S 740 millones. En 2001, al tomar el 33% adquirimos una de U$S 900 millones. Tenía 11.500 empleados: echaron a 5.000. En el mercado tenía una participación de 98% en vuelos de cabotaje, que bajó al 50%. Hay mucho más. Ahora, en 2008 compramos con situaciones dos veces peores que en 1990 y tres peores que en 2001. Un frente de pérdida es deuda por combustibles por más de U$S 100 millones. El “matador” de la Anses (Sergio Massa) pide apoyo a las provincias para adquirir Aerolíneas. Cuando pienso en los hambrientos, desnutridos, pobres, jubilados, míseros y los futuros inundados sufro y me vuelvo “mirando al sur”.
JUBILADOS
Soy uno de los tantos jubilados que los miércoles concurren a la plaza Independencia a fin de protestar para obtener el reconocimiento del 82% en nuestros haberes. Desde hace más de cuatro años los pasivos van a la plaza, y cada vez son menos porque están desilusionados por no haber, la mayoría de ellos, conseguido nada; pero en la plaza nos enteramos de que los anteriores dirigentes de autoelegidos de la plaza hoy ya no van porque a los gremios que ellos representaban han sido beneficiados con el reconocimiento del 82%, caso de judiciales, policías provisionales, vialidad, etcétera. Si esto es así el resto de los jubilados hemos sido usados por estos señores que sacaron sus propios beneficios, cuando lo que se buscaba era para todos los pasivos provinciales. El Gobierno logró dividir para restar fuerza al grupo y actualmente vamos unos pocos, los que con la esperanza de recibir el mismo trato que aquellos, concurrimos los miércoles, bajo la lluvia y el frío o el calor, sin tener una respuesta clara y cierta sobre qué va a pasar con nosotros. Espero que los actuales responsables de estas marchas no hagan lo mismo.
SIN ALUMBRADO PUBLICO
Desde hace tres meses llamamos al servicio de alumbrado público haciéndole saber que en la esquina de Ayacucho e Inca Garcilaso y de esta arteria y esquina pasaje Amado Nervo, carecemos de iluminación. Esta última es un lugar donde deben caminar para la entrada al barrio Judicial quienes bajan de los ómnibus que circulan por la calle Jujuy, ya que no tienen la posibilidad de hacerlo por las veredas pues estas no están en condiciones de ser transitadas. Esta carencia de alumbrado es aprovechada por los arrebatadores, protegidos también por la ausencia de la Policía. Esperamos una pronta solución de este problema.
JUICIO (I)
Muchos dicen que lo ocurrido en los años de plomo en la Argentina no fue una guerra. Al respecto transcribo algunos párrafos de la sentencia del juicio a las juntas militares. En el Capítulo I “De los hechos” la Cámara dice lo siguiente: “En consideración a los múltiples antecedentes acopiados en este proceso y a las características que asumió el terrorismo en la República Argentina, cabe concluir que dentro de los criterios de clasificación expuestos el fenómeno se correspondió con el concepto de ‘guerra revolucionaria’ ”. En otro párrafo, la Cámara señala: “Debemos admitir que en nuestro país sí hubo una guerra interna iniciada por las organizaciones terroristas contra las instituciones de su propio Estado”. En cuanto a si los delitos de los terroristas subversivos pueden ser considerados de lesa humanidad o no, el Estatuto de Roma en su artículo 7º señala que los delitos de lesa humanidad pueden ser cometidos por parte del Estado y también por otra organización. Y la resolución de la Asamblea General de la ONU 51/210 de enero de 1996 tipifica como delitos de lesa humanidad “los actos criminales con fines políticos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas”, destacando que tales actos “son injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos”. La tendencia internacional se inclina a condenar como delitos de lesa humanidad a los cometidos por las organizaciones terroristas. Tarde o temprano, en la Argentina se deberá juzgar a quienes en los 70 cometieron estos crímenes.
JUICIO (II)
Conocí al senador Guillermo Vargas Aignasse en 1973. Yo trabajaba en la Secretaría de Educación y acompañaba a mi jefe a realizar gestiones en la Legislatura. Me impresionaron su inteligencia, su educación, sus buenos modales, su capacidad de gestión y de resolución de problemas. Yo era muy joven, y pensé: así deben haber sido los grandes ministros franceses e ingleses. Una percepción tan lejana a la del “perejil”. Quien tenga curiosidad, posiblemente encuentre algunos rasgos de aquella imagen en los diarios de sesiones de la época.
INTERNET
Soy usuario de internet, para lo cual contraté los servicios de Telecom y Uol Sinectis. Desde hace unos cuatro meses vengo realizando reclamos en ambas empresas (aproximadamente 10 registrados) porque no me brindan la velocidad prometida y el servicio se ve permanentemente interrumpido. Los cortes superaron en varias oportunidades las 24 horas. A la fecha me encuentro sin los servicios de internet desde hace ya una semana. Al intentar reclamar no consigo que ninguna de las dos empresas me resuelvan la situación. En Telecom nunca se puede hablar con un operador y cuando se logra comunicarse brindan respuestas incoherentes y ajenas al reclamo. Llamo al proveedor de servicios y me informa que el problema no es de ellos.¿Qué autoridad toma nota de estos reclamos?¿Adónde debemos dirigirnos los usuarios para vernos satisfechos? No debemos olvidarnos que este servicio se transformó en una imprescindible herramienta laboral como es mi caso.
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
En la portada de LA GACETA del 22/7, se publicó el nuevo acuerdo por el déficit en el balance de la empresa Iberia, donde se destacaba la entrega de nuestro patrimonio nacional. En el suplemento Económico de LA GACETA del 26/7/92 en un artículo titulado “Ahora como el cangrejo” se ampliaron detalles de la improvisación, errores y pérdidas del tramposo acuerdo. Esto motivó mi carta titulada “El negocio del Tío Bartolo” que compraba a 20 para vender a 10. En ese momento debíamos retomar el 33% de las acciones porque Iberia no cumplía con los aportes y, por lo tanto, debíamos soportar las pérdidas y ineficiencias. La privación nació mal, como la de Entel, que fue el comienzo de los primeros negocios del Estado en todas las épocas. Como el espacio es corto relato que en 1990 tenía 28 aviones propios y uno alquilado. En 2001, sólo uno propio y 43 alquilados. Tenía en 1990 oficinas en Roma, París y Nueva York; en 2001 todas fueron vendidas, y quedó la de Bariloche por ser patrimonio nacional. Tenías un simulador de vuelo único en Latinoamérica. Fue vendido y después alquilamos radares descartables. Se vendió sin deudas: el Estado absorbió un pasivo de U$S 740 millones. En 2001, al tomar el 33% adquirimos una de U$S 900 millones. Tenía 11.500 empleados: echaron a 5.000. En el mercado tenía una participación de 98% en vuelos de cabotaje, que bajó al 50%. Hay mucho más. Ahora, en 2008 compramos con situaciones dos veces peores que en 1990 y tres peores que en 2001. Un frente de pérdida es deuda por combustibles por más de U$S 100 millones. El “matador” de la Anses (Sergio Massa) pide apoyo a las provincias para adquirir Aerolíneas. Cuando pienso en los hambrientos, desnutridos, pobres, jubilados, míseros y los futuros inundados sufro y me vuelvo “mirando al sur”.
Luis Martín Domínguez
Maipú 1.011
S.M. de Tucumán
Maipú 1.011
S.M. de Tucumán
JUBILADOS
Soy uno de los tantos jubilados que los miércoles concurren a la plaza Independencia a fin de protestar para obtener el reconocimiento del 82% en nuestros haberes. Desde hace más de cuatro años los pasivos van a la plaza, y cada vez son menos porque están desilusionados por no haber, la mayoría de ellos, conseguido nada; pero en la plaza nos enteramos de que los anteriores dirigentes de autoelegidos de la plaza hoy ya no van porque a los gremios que ellos representaban han sido beneficiados con el reconocimiento del 82%, caso de judiciales, policías provisionales, vialidad, etcétera. Si esto es así el resto de los jubilados hemos sido usados por estos señores que sacaron sus propios beneficios, cuando lo que se buscaba era para todos los pasivos provinciales. El Gobierno logró dividir para restar fuerza al grupo y actualmente vamos unos pocos, los que con la esperanza de recibir el mismo trato que aquellos, concurrimos los miércoles, bajo la lluvia y el frío o el calor, sin tener una respuesta clara y cierta sobre qué va a pasar con nosotros. Espero que los actuales responsables de estas marchas no hagan lo mismo.
Pastor Víctor Juárez
Pasaje García 3.198
El Colmenar
S.M. de Tucumán
Pasaje García 3.198
El Colmenar
S.M. de Tucumán
SIN ALUMBRADO PUBLICO
Desde hace tres meses llamamos al servicio de alumbrado público haciéndole saber que en la esquina de Ayacucho e Inca Garcilaso y de esta arteria y esquina pasaje Amado Nervo, carecemos de iluminación. Esta última es un lugar donde deben caminar para la entrada al barrio Judicial quienes bajan de los ómnibus que circulan por la calle Jujuy, ya que no tienen la posibilidad de hacerlo por las veredas pues estas no están en condiciones de ser transitadas. Esta carencia de alumbrado es aprovechada por los arrebatadores, protegidos también por la ausencia de la Policía. Esperamos una pronta solución de este problema.
Hugo Reinaldo Zelaya
Pasaje A. Nervo e I. Garcilaso 863
S.M. de Tucumán
Pasaje A. Nervo e I. Garcilaso 863
S.M. de Tucumán
JUICIO (I)
Muchos dicen que lo ocurrido en los años de plomo en la Argentina no fue una guerra. Al respecto transcribo algunos párrafos de la sentencia del juicio a las juntas militares. En el Capítulo I “De los hechos” la Cámara dice lo siguiente: “En consideración a los múltiples antecedentes acopiados en este proceso y a las características que asumió el terrorismo en la República Argentina, cabe concluir que dentro de los criterios de clasificación expuestos el fenómeno se correspondió con el concepto de ‘guerra revolucionaria’ ”. En otro párrafo, la Cámara señala: “Debemos admitir que en nuestro país sí hubo una guerra interna iniciada por las organizaciones terroristas contra las instituciones de su propio Estado”. En cuanto a si los delitos de los terroristas subversivos pueden ser considerados de lesa humanidad o no, el Estatuto de Roma en su artículo 7º señala que los delitos de lesa humanidad pueden ser cometidos por parte del Estado y también por otra organización. Y la resolución de la Asamblea General de la ONU 51/210 de enero de 1996 tipifica como delitos de lesa humanidad “los actos criminales con fines políticos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas”, destacando que tales actos “son injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos”. La tendencia internacional se inclina a condenar como delitos de lesa humanidad a los cometidos por las organizaciones terroristas. Tarde o temprano, en la Argentina se deberá juzgar a quienes en los 70 cometieron estos crímenes.
JUICIO (II)
Conocí al senador Guillermo Vargas Aignasse en 1973. Yo trabajaba en la Secretaría de Educación y acompañaba a mi jefe a realizar gestiones en la Legislatura. Me impresionaron su inteligencia, su educación, sus buenos modales, su capacidad de gestión y de resolución de problemas. Yo era muy joven, y pensé: así deben haber sido los grandes ministros franceses e ingleses. Una percepción tan lejana a la del “perejil”. Quien tenga curiosidad, posiblemente encuentre algunos rasgos de aquella imagen en los diarios de sesiones de la época.
INTERNET
Soy usuario de internet, para lo cual contraté los servicios de Telecom y Uol Sinectis. Desde hace unos cuatro meses vengo realizando reclamos en ambas empresas (aproximadamente 10 registrados) porque no me brindan la velocidad prometida y el servicio se ve permanentemente interrumpido. Los cortes superaron en varias oportunidades las 24 horas. A la fecha me encuentro sin los servicios de internet desde hace ya una semana. Al intentar reclamar no consigo que ninguna de las dos empresas me resuelvan la situación. En Telecom nunca se puede hablar con un operador y cuando se logra comunicarse brindan respuestas incoherentes y ajenas al reclamo. Llamo al proveedor de servicios y me informa que el problema no es de ellos.¿Qué autoridad toma nota de estos reclamos?¿Adónde debemos dirigirnos los usuarios para vernos satisfechos? No debemos olvidarnos que este servicio se transformó en una imprescindible herramienta laboral como es mi caso.
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







