Abriendo puertas difíciles de cerrar

La visita de Cobos a la Rural obligó al Ejecutivo a apurar la reapertura del diálogo con el campo. El vicepresidente se convirtió en un pilar del fortalecimiento institucional. Por Angel Anaya - Columnista.

07 Agosto 2008
Buenos Aires.- La presencia de Julio Cobos en la jornada de clausura de la Exposición Rural  de Palermo ha convertido al vicepresidente de la Nación en el seguro más eficaz de fortalecimiento institucional. Un seguro tan eficiente que produjo, de inmediato, la reanudación de las relaciones oficiales con la coalición agropecuaria representada por la Mesa de Enlace. El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, hizo borrón y cuenta nueva a los desplantes contra la exposición, y trató de decorar la reunión con el repetido disfraz del Bicentenario.
La respuesta de sus visitantes fue que la tarea tiene una agenda urgente y otra de largo plazo, con la aclaración de que seguirán en estado de alerta.
El equipo técnico oficial es considerado por los ruralistas como “muy capacitado”, pero aclararon que el guiñol que los manipula es “muy desconfiable”.
Lo que promovió el cambio no solo fue la visita de Cobos al predio rural, sino también las declaraciones de Luciano Miguens advirtiendo que, si perduran los portazos irían al Congreso, donde hay proyectos opositores que se pueden combinar y terminar beneficiando al campo.
Las puertas que el kirchnerismo está abriendo bajo la presión de los hechos están siendo muy difíciles de cerrar, hasta el punto de que el jefe del Gabinete, Sergio Massa, está dispuesto a concurrir a informar -tras el fin del receso parlamentario de invierno- a ambas Cámaras legislativas, cumpliendo con el deber mensual alternativo que la Constitución impone y que su antecesor satisfizo en tan solo cinco ocasiones desde 2003.
La Presidenta dispuso un análisis de la situación del bloque oficialista, tras las deserciones que se produjeron en la derrota histórica del Senado que siguió a la menguada diferencia de Diputados.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el jefe del bloque, Miguel Pichetto, están teniendo dificultades -hasta el momento- por las ausencias del receso, pero aún así concurrieron a la primera cita ocho de los senadores que rechazaron la Resolución 125. Entre estos se encontraban el pampeano Rubén Marín y la riojana Teresita Quintana, quienes fundaron sus votos negativos en defensa de los intereses de sus provincias reclamando, a la vez, la necesidad de escuchar más a la sociedad.
La preocupación apunta en este momento a la reestatización de Aerolíneas Argentinas, prematuramente anticipada y dada por hecho en un acto espectacular de Cristina. Los legisladores oficialistas no han ocultado sus preocupaciones por la escasa información acerca del pasivo que debería enfrentar el Estado y del que solo hay estimaciones que aún deben ser analizadas por el Tribunal de Tasaciones de la Nación, con la supervisión y aval del Congreso.
Se trata de otro tema enigmático que ya fue adelantado aquí, con referencia a la línea de bandera cuyos aviones, si pasan al Estado, pueden ser embargados en puntos de escala y terminales donde pueda haber demandas judiciales por deudas. (De nuestra Sucursal)

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