Al menos 16 policías mueren en un ataque de musulmanes
Separatistas que conducían un camión embistieron a decenas de agentes fronterizos. Las víctimas realizaban una sesión de ejercicios físicos cuando ocurrió el hecho. Despejaron violentamente la zona y limpiaron de inmediato el sitio de la masacre.
05 Agosto 2008 Seguir en 
BEIJING.- Separatistas musulmanes causaron ayer la muerte a 16 policías en un ataque con bombas caseras en el oeste de China, en uno de los peores asaltos de militantes reportados en territorio chino, a sólo cuatro días del inicio de los Juegos Olímpicos. El incidente se registró en la antigua ciudad de Kashgar, a 4.000 kilómetros de la capital, y fue un recordatorio de las tensiones internas de China, especialmente en su región occidental, de mayoría musulmana.
La Policía había advertido que separatistas de la etnia uighur planeaban realizar ataques en los días previos al inicio de los juegos. Dos personas que conducían un camión atacaron a policías que hacían ejercicios en Kashgar. El conductor embistió con el vehículo a un grupo de más de 70 efectivos que iban a pasar por el Yiquan Hotel en una caminata, a las 8 hora local. El acompañante, por su parte, arrojó un explosivo contra la entrada de la sede policial. El conductor abandonó luego el camión para arrojar más bombas caseras contra los policías. Además de los fallecidos, otros 16 policías resultaron heridos.
Ni rastro
La Policía detuvo a los dos atacantes en el lugar y los identificó como hombres de la etnia uighur, de 23 y 28 años. Apenas unas horas después de la masacre, la calle había sido limpiada por efectivos y una lona cubría el frente del hotel, como única señal de lo que había ocurrrido. Agentes de seguridad, vestidos con ropa de camuflaje y brazaletes rojos, expulsaron violentamente a los curiosos y bloquearon la tarea de periodistas que habían llegado al lugar. “Es triste que los policías que murieron hayan sido tan jóvenes, pero también está mal que ellos no quieran que veamos lo que sucedió”, dijo un residente mientras era alejado por los oficiales.
Vecinos contaron que no hubo informes de medios locales acerca del ataque, aunque la noticia corrió con celeridad de boca en boca. La convulsionada región de Xinjiang ha sido el principal foco de temores en cuanto a potenciales conflictos de seguridad en el marco de las Olimpíadas. Los militantes, que buscan la independencia del “Turkestán Oriental”, están entre las amenazas más serias.
El fantasma de Al Qaeda
Gran parte de la etnia uighur está enfrentada con el gobierno chino por los controles sobre su religión, y se oponen también a la presencia de la numerosa etnia Han en Xinjiang, una región rica en recursos energéticos y minerales. Algunos grupos de uighures abogan por la creación de un territorio independiente y China dice que los militantes han forjado vínculos con Al Qaeda, Hizb ut-Tahrir y otros grupos radicalizados. El ataque ocurrió cuando la mayor parte de los residentes aún estaban en sus camas. No hubo víctimas entre la población civil. (Reuter)
La Policía había advertido que separatistas de la etnia uighur planeaban realizar ataques en los días previos al inicio de los juegos. Dos personas que conducían un camión atacaron a policías que hacían ejercicios en Kashgar. El conductor embistió con el vehículo a un grupo de más de 70 efectivos que iban a pasar por el Yiquan Hotel en una caminata, a las 8 hora local. El acompañante, por su parte, arrojó un explosivo contra la entrada de la sede policial. El conductor abandonó luego el camión para arrojar más bombas caseras contra los policías. Además de los fallecidos, otros 16 policías resultaron heridos.
Ni rastro
La Policía detuvo a los dos atacantes en el lugar y los identificó como hombres de la etnia uighur, de 23 y 28 años. Apenas unas horas después de la masacre, la calle había sido limpiada por efectivos y una lona cubría el frente del hotel, como única señal de lo que había ocurrrido. Agentes de seguridad, vestidos con ropa de camuflaje y brazaletes rojos, expulsaron violentamente a los curiosos y bloquearon la tarea de periodistas que habían llegado al lugar. “Es triste que los policías que murieron hayan sido tan jóvenes, pero también está mal que ellos no quieran que veamos lo que sucedió”, dijo un residente mientras era alejado por los oficiales.
Vecinos contaron que no hubo informes de medios locales acerca del ataque, aunque la noticia corrió con celeridad de boca en boca. La convulsionada región de Xinjiang ha sido el principal foco de temores en cuanto a potenciales conflictos de seguridad en el marco de las Olimpíadas. Los militantes, que buscan la independencia del “Turkestán Oriental”, están entre las amenazas más serias.
El fantasma de Al Qaeda
Gran parte de la etnia uighur está enfrentada con el gobierno chino por los controles sobre su religión, y se oponen también a la presencia de la numerosa etnia Han en Xinjiang, una región rica en recursos energéticos y minerales. Algunos grupos de uighures abogan por la creación de un territorio independiente y China dice que los militantes han forjado vínculos con Al Qaeda, Hizb ut-Tahrir y otros grupos radicalizados. El ataque ocurrió cuando la mayor parte de los residentes aún estaban en sus camas. No hubo víctimas entre la población civil. (Reuter)







