Massa está lejos de la pingüinera
La intención de cambios del nuevo jefe de Gabinete quedará sólo en intención, según el balance de la primera conferencia de prensa de Cristina. Todo seguirá de igual manera. Por Angel Anaya - Columnista.
05 Agosto 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- La experiencia de Sergio Massa como jefe del Gabinete ha sido, tras la reunión presidencial con el periodismo, que nunca llegará a ser parte de la pingüinera, como por largos años lo fue su antecesor. El testimonio es rotundo: consiguió que Cristina aceptara su singular conferencia, pero sentando entre 85 colegas escuchó repetidamente que nada ha de cambiar; mucho menos el disfraz estadístico y su gran rey y señor Guillermo Moreno, de los que Massa había prometido lo contrario. De ahora en más, el jefe del Gabinete seguirá sonriente, pero en su jaula, y el nestorista Florencio Randazzo tendrá una de las llaves.La muerte del épico Alexander Solyenitzin le ha dado al figurativo superministro la oportunidad de observar desde adentro esa suerte de “Archipiélago Gulag” que representa el poder kirchnerista, calificado de estalinista por el gobernador Alberto Rodríguez Saá y el ex José Manuel de la Sota. Massa ha advertido, empero, a Cristina que debe cuidar especialmente el giro del proyecto estatizador de Aerolíneas Argentinas cuyo tratamiento en plenario hará el Congreso al término de la feria.
El problema consiste en que si los aviones en el futuro estatales vuelan a algún punto de escala o destino donde hay fondos buitres o millones en bonos adeudados y juicios en ejecución, sean embargados. Por lo demás, el debate parlamentario promete ser agudo y poner a prueba la realidad oficialista en ambas cámaras.
Otro para la lista negra
Son muy pocos los empresarios rebeldes al archipiélago Kirchner que se sientan en el salón blanco de la Rosada paras escuchar anuncios presidenciales. Uno de ellos es Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat Argentina, quien durante la primera reunión con la delegación empresaria de Brasil que encabeza Lula manifestó que “la inflación es un problema grave, gravísimo, sobre todo para los sectores bajos y medios y deben tomarse medidas serias y no como las que se han visto hasta ahora”.
Se interpretó esa declaración feroz como una clara opinión sobre la confirmación de Moreno y del modelo del Indec por Fernández de Kirchner. Ratazzi sería eliminado de inmediato de la lista de invitados futuros, como lo está el titular de Shell Argentina, Juan José Aranguren, cuyas estaciones fueron atacadas por el piquetero Luís D’Elía cuando se negó a requisitorias morenistas.
Otro interrogante que dejó la conferencia de prensa presidencial a propósito de la continuidad de superpoderes es el de una nueva prorroga de la ley de emergencia económica en el proyecto de Presupuesto 2009, a remitir al Congreso en septiembre por el jefe del Gabinete. Ello le permitiría a Massa reasignar las partidas dispuestos por el Parlamento, en cuyo caso podría producirse un cimbronazo legislativo semejante o peor que el de la Resolución 125. Sería el momento en que la teoría circulante del abandono del poder matrimonial alegando la imposibilidad de gobernar se consumaría. (De nuestra Sucursal)
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