04 Agosto 2008 Seguir en 
PEKIN, China.- Al menos 16 policías murieron y otros 16 resultaron heridos en un atentado a una comisaría china, ocurrido a cuatro días de la inauguración de los Juegos Olímpicos.
El ataque tuvo lugar cuando un camión irrumpió en un puesto de control fronterizo y, desde él, dos personas lanzaron granadas al edificio, ubicado en la ciudad de Kashgar, un enclave turístico de la provincia de Xinjiang, detalló el diario español "El Mundo". Los atacantes fueron arrestados.
En pos de la inminencia de la competencia olímpica, las autoridades chinas extremaron las medidas de seguridad. La principal amenaza, opinan, son los grupos islamistas separatistas de Xinjiang.
En esa región, operan al menos dos agrupaciones. Por un lado, el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental, que Pekín y Estados Unidos vinculan con la red terrorista Al Qaeda; por otro, el grupo Hizb ut-Tharir, cuyo propósito es instaurar un estado islámico transnacional en la provincia, aunque en sus comunicados rechazan el uso de la violencia.
Un tercer grupo sospechoso es el autoproclamado Partido Islámico de Turkestán, que recientemente exhibió un video en el que reivindica la autoría de cinco atentados cometidos en los últimos meses y amenaza a los Juegos Olímpicos. Pese a ello, las autoridades asiáticas restaron credibilidad a las advertencias.
Para descartar acciones violentas durante los Juegos, los funcionarios de Pekín usarán misiles aire-tierra, y un despliegue de 110.000 policías y fuerzas especiales. Otros 34.000 militares vigilarán las instalaciones deportivas y los principales espacios públicos de las subsedes olímpicas.
Además, se instalaron 300.000 cámaras de vigilancia y se reforzaron los controles en los accesos a la ciudad y en las principales atracciones turísticas de la capital china. (AFP-NA-Especial)
El ataque tuvo lugar cuando un camión irrumpió en un puesto de control fronterizo y, desde él, dos personas lanzaron granadas al edificio, ubicado en la ciudad de Kashgar, un enclave turístico de la provincia de Xinjiang, detalló el diario español "El Mundo". Los atacantes fueron arrestados.
En pos de la inminencia de la competencia olímpica, las autoridades chinas extremaron las medidas de seguridad. La principal amenaza, opinan, son los grupos islamistas separatistas de Xinjiang.
En esa región, operan al menos dos agrupaciones. Por un lado, el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental, que Pekín y Estados Unidos vinculan con la red terrorista Al Qaeda; por otro, el grupo Hizb ut-Tharir, cuyo propósito es instaurar un estado islámico transnacional en la provincia, aunque en sus comunicados rechazan el uso de la violencia.
Un tercer grupo sospechoso es el autoproclamado Partido Islámico de Turkestán, que recientemente exhibió un video en el que reivindica la autoría de cinco atentados cometidos en los últimos meses y amenaza a los Juegos Olímpicos. Pese a ello, las autoridades asiáticas restaron credibilidad a las advertencias.
Para descartar acciones violentas durante los Juegos, los funcionarios de Pekín usarán misiles aire-tierra, y un despliegue de 110.000 policías y fuerzas especiales. Otros 34.000 militares vigilarán las instalaciones deportivas y los principales espacios públicos de las subsedes olímpicas.
Además, se instalaron 300.000 cámaras de vigilancia y se reforzaron los controles en los accesos a la ciudad y en las principales atracciones turísticas de la capital china. (AFP-NA-Especial)







