03 Agosto 2008 Seguir en 
Parece la lista de invitados a una fiesta de famosos en Hollywood: Lindsay Lohan, Nicole Richie, Britney Spears, Paris Hilton, Mel Gibson, Kisten Dunst, Keith Urban, Christian Bale. Pero lo que tienen en común todas estas personas es que fueron detenidas por conducir ebrias, por abusar de drogas, por someterse a tratamientos de desintoxicación en clínicas privadas o por golpear a sus familiares. Y es que, destrás del glamour y brillo de Hollywood, siempre hubo un lado oscuro que las estrellas se encargan de mantener vigente.
Bale es uno de los últimos protagonistas de esta trama. El exitoso actor, que interpreta a Batman en "El caballero de la noche", fue arrestado en la víspera del estreno de la película en Londres, tras haber sido acusado de agresiones por su madre y su hermana. El actor, por supuesto, desmintió todo y su familia dijo que se trata de un asunto privado, estrictamente familiar. Pero lo cierto es que Bale ingresó a la lista negra de actores que esconden un lado oscuro.
Lindsay Lohan es otra de las estrellas que no consigue equilibrar su vida. La joven fue detenida meses atrás por segunda vez en tres meses por conducir bajo los efectos del alcohol. Sólo una semana después de haber terminado un tratamiento de desintoxicación, Lohan fue interceptada por la policía en horas de la madrugada en Santa Mónica cuando perseguía con su coche otro vehículo. Llevaba altos valores de alcohol en sangre y cocaína en un bolsillo. El 24 de agosto deberá presentarse ante la Justicia. "La drogadicción es una enfermedad terrible, diabólica", comunicó a los medios la abogada de Lohan, Blair Berk, quien añadió que su clienta se encuentra ya bajo tratamiento médico.
Con Mel Gibson la famosa abogada tuvo algo más de suerte hace un tiempo. El actor y director está perfectamente y cumple con todos los requisitos de la libertad condicional, según informó Berk al juez en Malibú en mayo pasado. Gibson fue detenido hace un año, también por conducir borracho, y condenado a tres años de prisión en suspenso y tratamiento médico.
Una costumbre
Pero los dramas vinculados con las drogas, con sus interminables secuelas, son tristes clásicos de Hollywood.
Nicole Richie deberá presentarse ante la Justicia en agosto por conducir bajo el efecto de las drogas. La estrella de "Simple Life" fue detenida en diciembre al volante de su deportivo, tres años después de haber sido condenada por conducir ebria. En el caso de ser encontrada culpable, podría ir a prisión.
El actor Daniel Baldwin habló meses atrás abiertamente en la CNN de sus nueve tratamientos y su adicción a la cocaína. El artista pasó los últimos siete meses en una clínica para famosos en Malibú.
En tanto, Britney Spears ingresó en febrero tres veces en una semana en clínicas para adictos, para luego dar que hablar otra vez con largas noches de juerga. Ni bien salió en libertad, también Paris Hilton regresó a la vida nocturna a fines de junio. "Los Angeles es una trampa para los jóvenes aspirantes a estrella que viven allí como en un reality show", dijo el analista del mundo del espectáculo Billy Bush del programa "Access Hollywood". Según Bush, los tratamientos en clínicas de lujo son un puro engaño. Sin embargo, centros de lujos como Wonderland, Promises y Beau Monde, que cuentan con vistas al mar, suelos de mármol, tratamientos de spa y equipos de médicos, psicólogos, masajistas y entrenadores, son desde hace tiempo un refugio para los astros.
A uno de estos refugios llegó días atrás la novia de "El hombre araña", la actriz Kirten Dunst, quien se internó voluntariamente esperando superar sus adicciones al alcohol y los medicamentos de prescripción que ha venido consumiendo. Kirsten, se dice, está aquejada por una "profunda depresión". La chica de 25 años ha mostrado comportamientos "erráticos", y se dice que lloraba de manera constante y pasaba las noches de fiesta en fiesta.
Bale es uno de los últimos protagonistas de esta trama. El exitoso actor, que interpreta a Batman en "El caballero de la noche", fue arrestado en la víspera del estreno de la película en Londres, tras haber sido acusado de agresiones por su madre y su hermana. El actor, por supuesto, desmintió todo y su familia dijo que se trata de un asunto privado, estrictamente familiar. Pero lo cierto es que Bale ingresó a la lista negra de actores que esconden un lado oscuro.
Lindsay Lohan es otra de las estrellas que no consigue equilibrar su vida. La joven fue detenida meses atrás por segunda vez en tres meses por conducir bajo los efectos del alcohol. Sólo una semana después de haber terminado un tratamiento de desintoxicación, Lohan fue interceptada por la policía en horas de la madrugada en Santa Mónica cuando perseguía con su coche otro vehículo. Llevaba altos valores de alcohol en sangre y cocaína en un bolsillo. El 24 de agosto deberá presentarse ante la Justicia. "La drogadicción es una enfermedad terrible, diabólica", comunicó a los medios la abogada de Lohan, Blair Berk, quien añadió que su clienta se encuentra ya bajo tratamiento médico.
Con Mel Gibson la famosa abogada tuvo algo más de suerte hace un tiempo. El actor y director está perfectamente y cumple con todos los requisitos de la libertad condicional, según informó Berk al juez en Malibú en mayo pasado. Gibson fue detenido hace un año, también por conducir borracho, y condenado a tres años de prisión en suspenso y tratamiento médico.
Una costumbre
Pero los dramas vinculados con las drogas, con sus interminables secuelas, son tristes clásicos de Hollywood.
Nicole Richie deberá presentarse ante la Justicia en agosto por conducir bajo el efecto de las drogas. La estrella de "Simple Life" fue detenida en diciembre al volante de su deportivo, tres años después de haber sido condenada por conducir ebria. En el caso de ser encontrada culpable, podría ir a prisión.
El actor Daniel Baldwin habló meses atrás abiertamente en la CNN de sus nueve tratamientos y su adicción a la cocaína. El artista pasó los últimos siete meses en una clínica para famosos en Malibú.
En tanto, Britney Spears ingresó en febrero tres veces en una semana en clínicas para adictos, para luego dar que hablar otra vez con largas noches de juerga. Ni bien salió en libertad, también Paris Hilton regresó a la vida nocturna a fines de junio. "Los Angeles es una trampa para los jóvenes aspirantes a estrella que viven allí como en un reality show", dijo el analista del mundo del espectáculo Billy Bush del programa "Access Hollywood". Según Bush, los tratamientos en clínicas de lujo son un puro engaño. Sin embargo, centros de lujos como Wonderland, Promises y Beau Monde, que cuentan con vistas al mar, suelos de mármol, tratamientos de spa y equipos de médicos, psicólogos, masajistas y entrenadores, son desde hace tiempo un refugio para los astros.
A uno de estos refugios llegó días atrás la novia de "El hombre araña", la actriz Kirten Dunst, quien se internó voluntariamente esperando superar sus adicciones al alcohol y los medicamentos de prescripción que ha venido consumiendo. Kirsten, se dice, está aquejada por una "profunda depresión". La chica de 25 años ha mostrado comportamientos "erráticos", y se dice que lloraba de manera constante y pasaba las noches de fiesta en fiesta.











