03 Agosto 2008 Seguir en 
El desenvolvimiento del rumbo económico en general y el precio de los commodities, sustento de la política fiscal nacional, debe ser analizado a través de tres factores, según afirma a LA GACETA Mariano Lamothe, economista de la consultora Abeceb.com.
Según el experto, el primero está relacionado con el tipo de cambio del euro. El segundo se vincula con la especulación financiera. "Luego de la crisis inmobiliaria por las hipotecas subprime en Estados Unidos, se destinaron fondos al mercado de los commodities", apunta. El tercer aspecto a tener en cuenta, dice Lamothe, se relaciona con el aumento de la tasa de demanda de alimentos.
"Todo esto nos da un precio base que tal vez no esté en los U$S 600 para el caso de la soja, pero sí en un piso bastante alto por encima de los U$S 500. Esto no será positivo para el Gobierno si su política es dependiente de los precios internacionales", acota.
Lamothe puntualiza que no es claro todavía apreciar hacia dónde va la economía mundial. Considera que la gran crisis que se temía se está disipando, pero que no cambiará mucho el contexto internacional. "El gran tema, si así se lo puede denominar, es establecer cómo termina de compaginarse el menor crecimiento de Europa y de Estados Unidos y, consecuentemente, cómo repercute en los países emergentes y del sudeste asiático", amplía. "Estamos en un mundo distinto que el existente hasta hace un año y medio y mucho más prudente porque no se sabe cuánto durará la crisis. Si se extiende, puede ser que se agraven los problemas, pero la Argentina sobrevivirá", dice.
Según el experto, el primero está relacionado con el tipo de cambio del euro. El segundo se vincula con la especulación financiera. "Luego de la crisis inmobiliaria por las hipotecas subprime en Estados Unidos, se destinaron fondos al mercado de los commodities", apunta. El tercer aspecto a tener en cuenta, dice Lamothe, se relaciona con el aumento de la tasa de demanda de alimentos.
"Todo esto nos da un precio base que tal vez no esté en los U$S 600 para el caso de la soja, pero sí en un piso bastante alto por encima de los U$S 500. Esto no será positivo para el Gobierno si su política es dependiente de los precios internacionales", acota.
Lamothe puntualiza que no es claro todavía apreciar hacia dónde va la economía mundial. Considera que la gran crisis que se temía se está disipando, pero que no cambiará mucho el contexto internacional. "El gran tema, si así se lo puede denominar, es establecer cómo termina de compaginarse el menor crecimiento de Europa y de Estados Unidos y, consecuentemente, cómo repercute en los países emergentes y del sudeste asiático", amplía. "Estamos en un mundo distinto que el existente hasta hace un año y medio y mucho más prudente porque no se sabe cuánto durará la crisis. Si se extiende, puede ser que se agraven los problemas, pero la Argentina sobrevivirá", dice.








