29 Julio 2008 Seguir en 
LA HABANA.- Campesinos de varias cooperativas de Cuba renunciaron a parte de la canasta básica subsidiada que recibe cada ciudadano de la isla, con el objetivo de contribuir al descenso de las importaciones de alimentos reclamado con insistencia el presidente, Raúl Castro. Independientemente de sus ingresos, cada ciudadano recibe una cuota de arroz, frijoles, grasa y otros productos mediante una libreta de racionamiento.
La medida adoptada por los cooperativistas pretende ser un modelo para invitar a otros productores a tomar la misma decisión, según el semanario “Trabajadores”. Ya en la década de 1990, durante la profunda crisis provocada por el derrumbe del bloque soviético, algunos campesinos renunciaron a sus cuotas. “Si todos los productores de arroz popular en el extremo occidental hicieran lo propio se evitaría importar más de 3.500 toneladas”, destacó el semanario.
Cuba, que importa gran parte de los alimentos que consume, prevé destinar este año unos U$S 2.600 millones a la compra de alimentos, U$S 1.000 millones más que en 2007, debido al alza internacional de los precios, y el volumen no se incrementará significativamente.
En su discurso central por el 26 de julio, la principal festividad en la Cuba revolucionaria, Raúl Castro volvió a advertir a los cubanos de la necesidad de ajustarse el cinturón y concentrar los esfuerzos en ahorrar. La crisis internacional impide acelerar el proceso de reformas para modernizar y volver eficiente el sistema socialista heredado de su hermano Fidel, enfermo y apartado de la vida pública desde hace dos años. “Debemos acostumbrarnos a no sólo recibir buenas noticias”, dijo ese día el general de 77 años. (Reuters)
La medida adoptada por los cooperativistas pretende ser un modelo para invitar a otros productores a tomar la misma decisión, según el semanario “Trabajadores”. Ya en la década de 1990, durante la profunda crisis provocada por el derrumbe del bloque soviético, algunos campesinos renunciaron a sus cuotas. “Si todos los productores de arroz popular en el extremo occidental hicieran lo propio se evitaría importar más de 3.500 toneladas”, destacó el semanario.
Cuba, que importa gran parte de los alimentos que consume, prevé destinar este año unos U$S 2.600 millones a la compra de alimentos, U$S 1.000 millones más que en 2007, debido al alza internacional de los precios, y el volumen no se incrementará significativamente.
En su discurso central por el 26 de julio, la principal festividad en la Cuba revolucionaria, Raúl Castro volvió a advertir a los cubanos de la necesidad de ajustarse el cinturón y concentrar los esfuerzos en ahorrar. La crisis internacional impide acelerar el proceso de reformas para modernizar y volver eficiente el sistema socialista heredado de su hermano Fidel, enfermo y apartado de la vida pública desde hace dos años. “Debemos acostumbrarnos a no sólo recibir buenas noticias”, dijo ese día el general de 77 años. (Reuters)







