Tres mujeres se cobraron las vidas de decenas de peregrinos

Las terroristas causaron una matanza en Bagdad, al hacer estallar las cargas explosivas que portaban. En Kirkuk se registró otro atentado suicida.

VIOLENCIA SIN FIN. En Kirkuk, otro atentado suicida deja 22 muertos. AFP
VIOLENCIA SIN FIN. En Kirkuk, otro atentado suicida deja 22 muertos. AFP
28 Julio 2008
BAGDAD, Irak/EL CAIRO, Egipto.- Bajo un calor abrasador en Irak, cuatro mujeres se ciñeron hoy sus cinturones cargados de explosivos, cubrieron sus cabezas con velos y se hicieron saltar por los aires con el objetivo de acabar con la vida de manifestantes kurdos y peregrinos chiítas.

Unas 50 personas murieron esta mañana en tres atentados en Irak. El primero de ellos sucedió en Bagdad, donde al menos 25 peregrinos chiítas fallecieron y otros 40 resultaron heridos en ataques suicidas perpetrados por mujeres. Se trata del peor hecho terrorista en esa ciudad desde hace tres meses.

Las mujeres, que hicieron estallar unos cinturones cargados de explosivos que llevaban puestos, se habían mezclado entre los peregrinos que se dirigían al santuario del imán Mussa al Kadhem, en el barrio de Kadhemiya, al noroeste de Bagdad.

Los chiítas conmemoran mañana el aniversario de la muerte del imán, en el año 799. Hace tres años, unas 1.000 personas murieron en una avalancha en el puente Yisr al Aimma, cerca del santuario, tras difundirse el rumor de que había terroristas suicidas entre los peregrinos.

Punto crítico
Otro atentado suicida, perpetrado también por una mujer en la ciudad de Kirkuk, en el norte de Irak, causó la muerte de al menos 22 personas y dejó heridas a otras 125.

El jefe de la Policía de esa ciudad manifestó que el ataque iba dirigido contra una manifestación de protesta contra la ratificación de una ley electoral provincial, en la que participaron miles de personas. Además, en la pequeña ciudad de Balad Rus, en la provincia de Diyala, murieron cuatro civiles en un atentado con explosivos, informó Aswat al Irak.

Hasta ahora, los atentados suicidas perpetrados por mujeres se producían sobre todo en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad. Por eso, el Ejército estadounidense creó en esa región una brigada femenina de autodefensa civil encargada de registrar a mujeres en busca de explosivos.

Con esta acción, el terrorismo de las mujeres iraquíes alcanzó un nuevo punto crítico: si los atentados de las mujeres de Al Qaeda se dirigían hasta el momento contra soldados, policías, políticos y combatientes de los grupos de defensa civil sunitas, ahora las brigadas de suicidas femeninas ponen los ojos en grupos de civiles. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios