27 Julio 2008 Seguir en 
NUEVA DELHI.- Unas 30 personas murieron y más de 100 resultaron heridas, en su mayoría de gravedad, a causa de una seguidilla de 16 explosiones sincronizadas que se registraron en la ciudad de Ahmedabad, Estado de Gujarat, al oeste de India. No se descarta que el número de víctimas ascienda.
El viernes, en la ciudad de Bangalore, Estado de Karnataka, estallaron ocho bombas caseras de poca potencia en un lapso de 10 minutos. Murieron dos personas y seis resultaron heridas. Tanto Gujarat como Karnataka, cuya capital es Bangalore, están gobernados por el Partido Bharatiya Janata, una formación nacionalista hindú. Se cree que milicias islámicas estar detrás de estos ataques, y que su intención es desestabilizar India alimentando las tensiones entre los hindúes y los musulmanes. En un correo electrónico dirigido a medios locales, el grupo “Muyahidines indios”, hasta ahora desconocido, se adjudicó la autoría de los ataques diciendo que su intención había sido vengar las numerosas víctimas de los enfrentamientos entre hindúes y musulmanes.
Recuerdos de 2002
Las detonaciones en Ahmedabad, de baja intensidad, tuvieron lugar a lo largo de 90 minutos en concurridas áreas de la ciudad, una de las de más intensa actividad comercial del país, en la zona de un concurrido mercado de diamantes. Algunas detonaciones ocurrieron en hospitales adonde habían trasladado a los heridos. Las detonaciones se registraron en el casco histórico de la ciudad, de mayoría musulmana. Gujarat ya ha sido escenario de conflictos sangrientos en otras oportunidades. En febrero de 2002, extremistas musulmanes prendieron fuego a un tren en el que se encontraban peregrinos hindúes. La masacre generó disturbios en los que murieron al menos 3.000 personas, en su mayoría musulmanes.
Próximos objetivos
“Ustedes hirieron nuestros sentimientos y los perturbaron al arrestar, encarcelar y torturar a nuestros hermanos del Movimiento Islámico de Estudiantes de India (SIMI, por sus siglas en inglés) y otras agrupaciones en Indore, Ujjain, Mumabi y otras ciudades de la provincia de Karnataka”, señala el correo de los “Muyahidines indios”. En el escrito, el grupo afirma que los próximos objetivos serían altos empresarios y políticos de la región.
En Ahmedabad, la Policía ha levantado controles para inspeccionar los vehículos en algunas áreas. También se han incrementado las medidas de seguridad. Asimismo, estaciones de tren y de ómnibus, así como el aeropuerto de Bangalore se encuentran bajo intensa supervisión de las fuerzas de seguridad indias. Bangalore es uno de los principales centros de negocios de India y sede de más de 1.500 compañías extranjeras que operan en el país, incluidas Microsoft, Intel e IBM.
La presidenta, Pratibha Patil, condenó los ataques y pidió a la población que mantenga la calma. (AFP-NA-DPA-Reuters)
El viernes, en la ciudad de Bangalore, Estado de Karnataka, estallaron ocho bombas caseras de poca potencia en un lapso de 10 minutos. Murieron dos personas y seis resultaron heridas. Tanto Gujarat como Karnataka, cuya capital es Bangalore, están gobernados por el Partido Bharatiya Janata, una formación nacionalista hindú. Se cree que milicias islámicas estar detrás de estos ataques, y que su intención es desestabilizar India alimentando las tensiones entre los hindúes y los musulmanes. En un correo electrónico dirigido a medios locales, el grupo “Muyahidines indios”, hasta ahora desconocido, se adjudicó la autoría de los ataques diciendo que su intención había sido vengar las numerosas víctimas de los enfrentamientos entre hindúes y musulmanes.
Recuerdos de 2002
Las detonaciones en Ahmedabad, de baja intensidad, tuvieron lugar a lo largo de 90 minutos en concurridas áreas de la ciudad, una de las de más intensa actividad comercial del país, en la zona de un concurrido mercado de diamantes. Algunas detonaciones ocurrieron en hospitales adonde habían trasladado a los heridos. Las detonaciones se registraron en el casco histórico de la ciudad, de mayoría musulmana. Gujarat ya ha sido escenario de conflictos sangrientos en otras oportunidades. En febrero de 2002, extremistas musulmanes prendieron fuego a un tren en el que se encontraban peregrinos hindúes. La masacre generó disturbios en los que murieron al menos 3.000 personas, en su mayoría musulmanes.
Próximos objetivos
“Ustedes hirieron nuestros sentimientos y los perturbaron al arrestar, encarcelar y torturar a nuestros hermanos del Movimiento Islámico de Estudiantes de India (SIMI, por sus siglas en inglés) y otras agrupaciones en Indore, Ujjain, Mumabi y otras ciudades de la provincia de Karnataka”, señala el correo de los “Muyahidines indios”. En el escrito, el grupo afirma que los próximos objetivos serían altos empresarios y políticos de la región.
En Ahmedabad, la Policía ha levantado controles para inspeccionar los vehículos en algunas áreas. También se han incrementado las medidas de seguridad. Asimismo, estaciones de tren y de ómnibus, así como el aeropuerto de Bangalore se encuentran bajo intensa supervisión de las fuerzas de seguridad indias. Bangalore es uno de los principales centros de negocios de India y sede de más de 1.500 compañías extranjeras que operan en el país, incluidas Microsoft, Intel e IBM.
La presidenta, Pratibha Patil, condenó los ataques y pidió a la población que mantenga la calma. (AFP-NA-DPA-Reuters)







