La delicada cuestión religiosa

Análisis. Por Michael Conlon - Agencia Reuter

26 Julio 2008
CHICAGO.- Barack Obama debería poder contar con un fuerte apoyo entre los musulmanes estadounidenses para la elección de noviembre, si las encuestas apuntan correctamente, pero se arriesga a ofenderlos cada vez que explica que no profesa el Islam.
Los musulmanes representan sólo una fracción de la población de Estados Unidos y no hay cifras claras sobre cuántos están registrados para votar. Pero con una historia reciente de elecciones presidenciales cerradas, no puede descontarse ningún voto cuando el demócrata Obama, que sería el primer presidente negro en caso de ganar, enfrente al republicano John McCain.
Según sondeos, el 63% de los musulmanes estadounidenses se considera a sí mismo demócrata o inclinado en esa tendencia, en comparación con el 11% que se declaró republicano o que se siente identificado con dicho partido. El 12% de los estadounidenses piensa que Obama es musulmán, una idea equivocada que ha persistido durante meses y que es alimentada por rumores de internet.
La delicada cuestión estuvo nuevamente en las noticias cuando el diario “The New Yorker” publicó en su portada una caricatura de Obama vestido como árabe y de su esposa portando un arma, en el Salón Oval de la Casa Blanca, con una bandera estadounidense quemándose en la chimenea y un retrato con la figura de Osama bin Laden, el líder de la red Al Qaeda.

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