Sólo un prefecto se resiste a participar del referendo revocatorio

Aceptaron los líderes de los distritos más ricos.

CONSULTA. Evo avanza con su estrategia política contra la derecha boliviana. REUTER
CONSULTA. Evo avanza con su estrategia política contra la derecha boliviana. REUTER
20 Julio 2008
LA PAZ.- Las dudas sobre la realización del referendo revocatorio del mandato del presidente boliviano Evo Morales se disiparon ayer casi totalmente, después de que la mayoría de los prefectos regionales opositores ratificó que se someterán también a la consulta.
La continuidad del mandatario indígena y de ocho de los nueve prefectos será decidida el 10 de agosto en el referendo múltiple que podría romper un llamado "empate político", que enfrentó las reformas indigenistas-socialistas de Morales con las autonomías regionales impulsadas por la derecha.
La decisión de los prefectos de los ricos distritos petroleros de Santa Cruz y de Tarija y los amazónicos Beni y Pando de concurrir al referendo dejó al de Cochabamba, el ex militar Manfred Reyes Villa, convertido en el único que todavía se niega a aceptar el proceso revocatorio.
"Los cuatro prefectos ratificaron su decisión de participar en la consulta revocatoria de mandato", publicó ayer el diario "La Razón" sobre la resolución de autoridades y líderes cívicos opositores que integran el Consejo Nacional Democrático (Conalde), que se reunió el viernes en la ciudad de Sucre.
Los prefectos oficialistas de Oruro y de Potosí y el opositor de La Paz anunciaron previamente que se someterán al referendo revocatorio y la novena autoridad regional, la electa prefecta de Chuquisaca, no está incluida en el proceso.
El Conalde, que intentó en vano en las dos últimas semanas modificar las reglas del referendo revocatorio por considerarlas muy favorables a Morales, no mencionó en su resolución de Sucre acciones directas para impedir la consulta. Tampoco repitió sus recientes denuncias de supuestas irregularidades en el registro de electores, dando por válida una aseveración de un enviado de la Organización de Estados Americanos, Eduardo Stein, quien dijo el viernes que no veía riesgo de fraude.
Sin embargo, el Conalde dejó abierta la posibilidad de conflictos de última hora al amenazar con una huelga de hambre en las regiones a partir del 4 de agosto, seis días antes del referendo, si el Gobierno no atiende su exigencia devolución de recursos usados en el pago de una renta universal de vejez.
El Conalde acordó también iniciar, después del 10 de agosto, un nuevo movimiento para llevar a referendo su propuesta de traslado del Gobierno nacional a Sucre, en perjuicio de La Paz, bastión electoral de Morales. "Exigimos al presidente Morales la convocatoria a un referéndum nacional para que la voluntad soberana de todo el pueblo boliviano decida la sede de los poderes del Estado", señaló la resolución del cuerpo. (AFP-Reuter)

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