Las empresas sufren un proceso de desaceleración
Las derivaciones del conflicto Gobierno-campo y los problemas que lo precedían (inflación, por ejemplo) obligaron a los empresarios tucumanos a frenar sus planes de expansión. Sin créditos, con una caída del consumo y frente a un panorama incierto, resurgió el sistema de "vivir al día" y, en algunos casos, como se puede.
20 Julio 2008 Seguir en 
Las derivaciones del conflicto Gobierno-campo y los problemas que lo precedían (inflación, por ejemplo) obligaron a los empresarios tucumanos a frenar sus planes de expansión. Sin créditos, con una caída del consumo y frente a un panorama incierto, resurgió el sistema de "vivir al día" y, en algunos casos, como se puede. En los grandes sectores de la economía provincial, las inversiones se limitan al cuidado del medio ambiente y a trabajos para mantener niveles de calidad preexistentes a la crisis actual.
La incertidumbre obligó a que los distintos sectores de la economía reformulen sus planes inmediatos y a futuro, especialmente los vinculados a inversiones en crecimiento. En una economía con elevados niveles de inflación y con una contracción del crédito, las empresas se abroquelaron y dejaron para más adelante sus planes de expansión. Se vive al día y, en algunos casos, a duras penas, como se aprendió en la crisis de 2001. En Tucumán, se frenaron los procesos expansivos en sectores como el de las textiles y en el citrus, aunque en este caso el proceso se originó años anteriores, como una forma de adaptación a la demanda mundial del limón. En los ingenios se crece, pero a niveles inferiores a los de años anteriores, con inversiones que se orientan fundamentalmente al cuidado del medio ambiente. En el sector inmobiliario hubo un marcado parate, así como en la construcción. La salida a esta coyuntura no es fácil, aún cuando se resuelvan los descalabros político-económicos de los últimos meses. El ex titular del Banco Central, Mario Blejer, opinó que el país debe lograr ser atractivo, competitivo y asegurarse el financiamiento en un mundo más adverso al riesgo, más selectivo y más discriminador.
Sector azucarero
Ingenios realizan inversiones que ya estaban en marcha y por exigencias ambientales.
Citricultura
La expansión de este sector se frenó antes de la crisis actual. Se busca mantener la calidad.
Actividad textil
Las empresas pararon todo proyecto de expansión, e incluso algunas iniciaron un proceso de retracción.
La incertidumbre obligó a que los distintos sectores de la economía reformulen sus planes inmediatos y a futuro, especialmente los vinculados a inversiones en crecimiento. En una economía con elevados niveles de inflación y con una contracción del crédito, las empresas se abroquelaron y dejaron para más adelante sus planes de expansión. Se vive al día y, en algunos casos, a duras penas, como se aprendió en la crisis de 2001. En Tucumán, se frenaron los procesos expansivos en sectores como el de las textiles y en el citrus, aunque en este caso el proceso se originó años anteriores, como una forma de adaptación a la demanda mundial del limón. En los ingenios se crece, pero a niveles inferiores a los de años anteriores, con inversiones que se orientan fundamentalmente al cuidado del medio ambiente. En el sector inmobiliario hubo un marcado parate, así como en la construcción. La salida a esta coyuntura no es fácil, aún cuando se resuelvan los descalabros político-económicos de los últimos meses. El ex titular del Banco Central, Mario Blejer, opinó que el país debe lograr ser atractivo, competitivo y asegurarse el financiamiento en un mundo más adverso al riesgo, más selectivo y más discriminador.
Sector azucarero
Ingenios realizan inversiones que ya estaban en marcha y por exigencias ambientales.
Citricultura
La expansión de este sector se frenó antes de la crisis actual. Se busca mantener la calidad.
Actividad textil
Las empresas pararon todo proyecto de expansión, e incluso algunas iniciaron un proceso de retracción.
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