16 Julio 2008 Seguir en 
Morocho, de 30 años, robusto, con una cicatriz en un brazo. La descripción del violador serial que desde principios de año aterroriza a los vecinos del sur de la capital coincide con la de un hombre al que ayer detuvo la Policía. Fueron las víctimas -seis menores- quienes dieron los detalles físicos del agresor. Un dato aportado por un informante guió a los investigadores hasta una casa ubicada en la ampliación del barrio Gráfico, en inmediaciones del canal Sur. Cuando los policías llegaron a la vivienda, el hombre estaba allí, vestido con un pantalón negro y camisa blanca. No se resistió a que lo arrestaran, pero dejó en claro que se considera inocente. "Yo no soy ningún violador, señor. Soy un trabajador honesto", dijo. Según la Policía, tiene antecedentes por tentativa de violación. Pero sólo el reconocimiento de testigos y las pericias genéticas confirmarán si él es el brutal pervertido.







