Acusan de genocidio al presidente de Sudán

Por primera vez desde su creación, en 2002, la fiscalía de la Corte Penal Internacional procesa a un jefe de Estado en ejercicio. Vendaval político tras el pedido de captura de Omar al Bashir, por parte del fiscal Luis Moreno Ocampo. Voces a favor y en contra. Tibia reacción de Estados Unidos.

EX GENERAL. Omar al Bashir tomó el poder en 1989.
EX GENERAL. Omar al Bashir tomó el poder en 1989.
15 Julio 2008
LA HAYA.- El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, levantó un vendaval de reacciones que van del aplauso al rechazo, con dudas e inquietudes, al pedir ayer una orden de captura del presidente de Sudán, Omar al Bashir, por cargos de genocidio en Darfur. La demanda, la primera de este tipo contra un presidente en ejercicio, provocó el inmediato rechazo del gobierno sudanés y la reprobación del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y de los 25 miembros de la Comunidad de Estados Sahelo-Saharianos (Cen-Sad). En cambio, el pedido, que deberá ser examinado por los jueces del CPT durante varios meses, recibió el apoyo de la Unión Europea (UE).
Estados Unidos, que como Sudán está fuera de la órbita del CPI, reaccionó con extrema prudencia y sólo llamó a la calma. La ONU (Naciones Unidas) expresó por su parte gran preocupación por la continuidad del proceso de paz y por la seguridad de su personal en Darfur, una región rebelde del oeste de Sudán. La Unión Africana (UA) advirtió que si Al Bashir es inculpado y detenido, Sudán correrá riesgo de golpes militares y de anarquía generalizada. Entre tanto, la Liga Arabe convocó para el sábado a una reunión de urgencia en El Cairo.

Temores en la ONU
Grupos rebeldes de Darfur saludaron la iniciativa del fiscal de la CPI. Mahgub Husein, líder del Ejército de Liberación de Sudán (SLA), dijo que la medida marca el inicio de la libertad en Sudán. Organizaciones occidentales de defensa de los derechos humanos también saludaron la decisión judicial. Amnistía Internacional (AI) consideró que se trata de un paso importante para asegurar que se rindan cuentas por las violaciones de los derechos humanos. El jefe de la ONU, Ban Ki-moon, consideraba desde hace tiempo que la acusación contra Al Bashir tendría repercusiones negativas muy serias en la operación de mantenimiento de la paz. Ban espera que Jartum cumpla su obligación de garantizar la seguridad del personal de la ONU. (AFP-NA)

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